- El Vaticano entra en periodo de sede vacante; el camarlengo asume funciones administrativas.
- El funeral del pontífice se celebrará en los próximos días, seguido de nueve jornadas de luto.
- El Cónclave para elegir al nuevo papa deberá convocarse dentro de un plazo de 20 días.
Con la muerte del papa Francisco, ocurrida este lunes a los 88 años en el Vaticano, se activa un protocolo preciso que guiará a la Iglesia católica hacia la elección de su nuevo líder espiritual. Este proceso, regido por la tradición y el derecho canónico, se desarrolla en varias etapas que combinan el respeto ceremonial con la logística eclesiástica.
Verificación oficial del fallecimiento
El cardenal Kevin Joseph Farrell, en su calidad de camarlengo, fue el encargado de constatar y oficializar la muerte del pontífice. Esta es la primera acción del protocolo, seguida del anuncio público a través de un comunicado oficial del Vaticano y la difusión de un video institucional. Como marca la tradición, las campanas de la basílica de San Pedro repicaron en señal de duelo.
Inicio de la sede vacante
Con la confirmación del deceso se declara la “sede vacante”, un periodo durante el cual la Iglesia católica no tiene un papa en funciones. Durante este tiempo, el camarlengo asume la administración temporal del Vaticano, sin intervenir en temas doctrinales.
Convocatoria a los cardenales
El decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, ha comenzado a convocar a todos los cardenales del mundo a Roma. Estos conformarán las congregaciones generales, encargadas de planificar los actos funerarios y definir la fecha del Cónclave.
Ritos funerarios y luto
Antes de la elección del nuevo pontífice, se llevará a cabo el funeral del papa Francisco. En vida, el pontífice solicitó que sus exequias siguieran un rito simplificado. Su cuerpo no será expuesto en su habitación ni sobre un catafalco, sino dentro de un ataúd abierto en la capilla del Vaticano.
Posteriormente, se desarrollarán los novendiales, nueve días consecutivos de luto y oración. Durante este periodo, los fieles podrán despedirse del papa en ceremonias abiertas. Según lo dispuesto por él mismo, será sepultado en la cripta de la basílica de Santa María la Mayor, donde se encuentra el ícono mariano ‘Salus Populi Romani’, de profunda devoción personal.
El Cónclave: elección del nuevo papa
Una vez concluidos los ritos funerarios, comenzará el Cónclave, en el que participarán exclusivamente los cardenales menores de 80 años. La votación se realizará en la Capilla Sixtina, en sesiones privadas hasta alcanzar un consenso sobre el nuevo sucesor de San Pedro.
La normativa vaticana establece que este proceso debe iniciarse dentro de los 20 días posteriores a la muerte del papa. No existe una duración definida para el Cónclave, ya que depende del acuerdo entre los cardenales.
Fumata blanca: el anuncio al mundo
Cuando se haya elegido al nuevo papa, se anunciará al mundo mediante la tradicional “fumata blanca”, el humo blanco que saldrá de la chimenea de la Capilla Sixtina. Posteriormente, el cardenal protodiácono pronunciará la fórmula “Habemus Papam”, revelando el nombre del nuevo líder de la Iglesia católica.


