- El pontífice falleció en el Vaticano por complicaciones respiratorias.
- Fue el primer papa latinoamericano y uno de los más influyentes del siglo XXI.
- El Cónclave será convocado para elegir al nuevo líder de la Iglesia católica.
El papa Francisco, líder de la Iglesia católica desde 2013, falleció este lunes a los 88 años en la residencia de Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano. La causa de muerte fue una neumonía bilateral, enfermedad que agravó su ya frágil estado de salud.
El anuncio fue realizado a las 07:35 horas (tiempo de Roma) por el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano, quien confirmó el deceso del pontífice con la frase: “El obispo de Roma ha regresado a la Casa del Padre”. Tras su muerte, el Vaticano deberá convocar un Cónclave para elegir al nuevo sucesor de San Pedro.

Una vida dedicada al servicio y a los más necesitados
Francisco nació como Jorge Mario Bergoglio el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1957 y fue ordenado sacerdote en 1969. En 1992 fue nombrado arzobispo de Buenos Aires, donde se ganó el respeto por su cercanía con los sectores más pobres.
En 2013 fue elegido papa tras la renuncia de Benedicto XVI. Fue el primer pontífice latinoamericano, el primero de origen jesuita y el primero en adoptar el nombre de Francisco, en honor a San Francisco de Asís.
Un pontificado reformista y cercano
Durante más de una década al frente de la Iglesia, Francisco promovió un enfoque más abierto, inclusivo y humano. Defendió el respeto por la diversidad, habló a favor de las uniones civiles entre personas del mismo sexo, pidió mayor participación de las mujeres en la vida eclesiástica y condenó con firmeza los abusos sexuales cometidos por miembros del clero.
En política internacional, abogó por la paz en conflictos como la guerra en Ucrania, la crisis en Gaza y la violencia en Haití y Ecuador. También criticó las políticas migratorias restrictivas, en especial las del presidente Donald Trump, a quien pidió una postura más humanitaria.
Problemas de salud en sus últimos años
El estado de salud del papa Francisco se deterioró progresivamente en los últimos años. Sufría de problemas respiratorios crónicos, una afección intestinal llamada diverticulitis y dolores en las articulaciones. Fue sometido a cirugía en 2021 y desde entonces utilizaba silla de ruedas o bastón en actos públicos.
En febrero de 2025, fue hospitalizado por una bronquitis que derivó en una neumonía. Aunque inicialmente se informó que su estado era estable, días después el Vaticano comunicó que enfrentaba un “cuadro clínico complejo” que requería hospitalización continua.
Su última actividad oficial fue una breve audiencia con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, realizada el domingo anterior a su fallecimiento. Debido a su estado de salud, el encuentro fue privado y de corta duración.
Una nueva etapa para la Iglesia
Con la muerte del papa Francisco, la Iglesia católica entra en un periodo de transición. El Vaticano deberá convocar en los próximos días al Cónclave, una reunión de cardenales que tendrá como objetivo elegir al próximo pontífice.
El legado de Francisco quedará marcado por su estilo cercano, su firme defensa de los marginados y su voluntad de modernizar a una Iglesia milenaria para responder a los desafíos del mundo actual.




