• Aseguran más de 160 pozos y tomas clandestinas en 48 municipios del Estado de México.
• Autoridades detectan participación de sindicatos y grupos de transportistas en el robo del líquido.
• El operativo “Caudal” busca recuperar el control del suministro y frenar el mercado ilegal de agua.
Megaoperativo coordinado
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México desplegó, junto con fuerzas federales y estatales, el operativo “Caudal” para combatir el robo y la venta clandestina de agua. La acción simultánea alcanzó 48 municipios y permitió asegurar más de 160 puntos de extracción y 250 pipas utilizadas en la comercialización ilegal del líquido.
El dispositivo contó con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad estatal, la Conagua y la Comisión del Agua del Estado de México. Las inspecciones se concentraron en zonas con alto índice de extracción irregular, como Ecatepec, Chimalhuacán, Naucalpan, Toluca y Tecámac.
Ecatepec, uno de los focos principales
En el municipio de Ecatepec se localizaron nueve inmuebles con tomas clandestinas y un pozo operado ilegalmente. De acuerdo con la autoridad, los responsables extraían agua de la red municipal para venderla en pipas de 10 mil litros, con precios de hasta 2,000 pesos.
Las investigaciones apuntan a que los pozos y conexiones intervenidos no pertenecían a los sistemas oficiales, sino que eran controlados por organizaciones que se presentaban como sindicatos o asociaciones de transportistas, entre ellas la USON, la ACME y el Sindicato 25 de Marzo.
Negocio surgido del desabasto
La escasez de agua agravada por la reducción del suministro del Sistema Cutzamala entre 2020 y 2025 facilitó el crecimiento del mercado clandestino. En varias zonas del Valle de México y el Valle de Toluca, el servicio por red llegaba solo una vez por semana, lo que permitió a estos grupos controlar el acceso al agua y venderla a sobreprecio.
Investigación en curso
La Fiscalía informó que el operativo continuará en una segunda fase centrada en la detención de los líderes de la red. En esta primera etapa se aseguraron los puntos de extracción y se iniciaron carpetas de investigación por delitos relacionados con la sustracción y comercialización ilegal del agua.
Hasta el momento hay cuatro personas detenidas por resistencia, y se realizarán peritajes en los pozos intervenidos para determinar los daños ocasionados. En caso de afectaciones al abasto, la CAEM implementará medidas de emergencia para garantizar el suministro a la población.



