- Un nuevo lote de buscapersonas utilizados por Hizbulá, manipulados antes de llegar a Líbano, podría haber provocado las recientes explosiones que dejaron al menos doce muertos.
- Se investiga la posibilidad de que estos dispositivos contuvieran explosivos implantados en un país vecino antes de ser enviados.
- Las investigaciones sugieren que un mensaje falso activó la detonación de los aparatos, complicando el panorama de seguridad en la región.
En Líbano, un reciente ataque ha dejado al menos doce muertos y ha suscitado múltiples hipótesis sobre su origen. La cadena de explosiones, atribuidas a Israel, involucra un cargamento de buscapersonas utilizados por Hizbulá, que se sospecha fueron manipulados antes de llegar al país. Johnny Corn, ministro de Telecomunicaciones libanés, sugirió que los dispositivos podrían haberse activado de manera remota, a pesar de no tener certeza sobre cómo ocurrió.
Expertos analizan la posibilidad de que los explosivos fueran implantados en los buscapersonas durante su tránsito en un país vecino. Según el analista Elijah J. Magnier, este ataque podría ser resultado de una sofisticada infiltración en la cadena de suministro, donde Israel habría agregado explosivos a un lote de alrededor de 3,000 dispositivos. La detonación podría haberse activado mediante un mensaje falso que simularía ser una comunicación de Hizbulá.

La fabricación de estos dispositivos también ha sido objeto de discusión. Hizbulá contrató a la empresa taiwanesa Gold Apollo, que, sin embargo, negó su implicación en la producción, atribuyendo la responsabilidad a la compañía húngara BAC. Esta situación resalta la complejidad de la cadena de suministro y las posibles fallas en la seguridad.
Hizbulá utiliza estos buscapersonas para comunicarse de manera que evita la geolocalización por parte de Israel. Aunque han quedado obsoletos por los teléfonos móviles, estos dispositivos siguen siendo útiles para la organización, que enfrenta amenazas constantes en la región.




