- Trump promete deportaciones masivas y un endurecimiento de las políticas migratorias en su segundo mandato.
- El presidente electo destaca una política económica proteccionista, con aranceles y recortes fiscales a grandes empresas.
- En el ámbito internacional, Trump buscará adoptar una postura más aislacionista y resolver rápidamente los conflictos internacionales.
Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, ha trazado los principales objetivos de su segundo mandato, que incluyen un enfoque aún más firme sobre inmigración y políticas económicas proteccionistas. Entre sus propuestas más destacadas está la creación del programa de deportación más grande de la historia, que incluiría a la Guardia Nacional y a autoridades locales para arrestar a inmigrantes indocumentados. Además, Trump buscaría modificar las leyes de ciudadanía y aplicar restricciones más severas a la inmigración, tanto legal como ilegal.
En el campo económico, Trump ha prometido imponer aranceles más altos a las importaciones, lo que incluye una tasa de hasta el 60% para productos provenientes de China. Su objetivo es proteger la industria estadounidense, especialmente la automotriz, con amenazas de aranceles de hasta el 200% para los autos que lleguen de México. A su vez, el presidente electo ha asegurado que extendería los recortes fiscales a las grandes empresas que fabriquen en Estados Unidos y eliminaría impuestos sobre las horas extra y las propinas.

Trump promete deportaciones y más aranceles.
Con respecto a la política internacional, Trump ha dejado claro que su enfoque será más aislacionista y proteccionista. Aunque no detalló cómo planea resolver los conflictos en Ucrania y Gaza, su objetivo es una intervención rápida y una reducción de la participación en alianzas como la OTAN. A nivel global, también ha elogiado a líderes autoritarios y prometido un enfoque más centrado en los intereses de EE. UU., rechazando los compromisos multilateralistas.
Trump también ha enfatizado su postura en temas sociales, como el aborto, al defender la descentralización de la política hacia los estados. Además, se ha comprometido a prohibir la participación de personas transgénero en deportes femeninos y a limitar el reconocimiento legal de identidades de género no binarias. Estos planes reflejan un enfoque conservador y polarizador que podría definir su segundo mandato.




