- La medida aplicará a partir del 2 de abril como castigo comercial, al país que compre petróleo a Venezuela
- Acusa a Venezuela de enviar delincuentes a EE. UU. y exige su repatriación
- Chevron deberá cerrar operaciones en Venezuela antes del 3 de abril
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que cualquier país que compre petróleo o gas a Venezuela enfrentará un arancel del 25% sobre todos los productos que comercie con Estados Unidos. Esta medida entrará en vigor el próximo 2 de abril y forma parte de una estrategia para presionar al gobierno venezolano.
Trump hizo el anuncio a través de su red social Truth Social, donde también acusó al gobierno de Nicolás Maduro de enviar “deliberadamente” a miles de delincuentes a territorio estadounidense, incluyendo a personas consideradas peligrosas. Como ejemplo, mencionó al grupo criminal Tren de Aragua, al que designó como organización terrorista global desde su regreso a la presidencia el 20 de enero.
El mandatario republicano aseguró que su administración ya inició el proceso de devolver a estos migrantes y advirtió que, si Venezuela no acepta su repatriación, enfrentará sanciones más duras. “Venezuela ha actuado de forma hostil contra Estados Unidos y contra las libertades que defendemos”, escribió Trump.

Esta nueva postura se suma a otras medidas, como el plazo que Washington dio a la empresa Chevron para cerrar sus operaciones en Venezuela antes del 3 de abril. Actualmente, la petrolera estadounidense aporta cerca de 200 mil barriles diarios a la producción venezolana, que ronda el millón de barriles por día.
Las relaciones entre ambos países están rotas desde 2019, cuando Maduro rompió vínculos diplomáticos durante el primer mandato de Trump. Aunque el gobierno de Joe Biden mantuvo algunos acercamientos con Caracas, las elecciones presidenciales de julio de 2024 fueron señaladas como fraudulentas por Estados Unidos y otros países.
Trump, al igual que Biden, ha expresado su apoyo al dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia, quien se autoproclamó vencedor en los comicios de julio y asistió a la toma de posesión de Trump en enero.




