Al menos 23 personas murieron este jueves en nuevos bombardeos israelíes contra diversas zonas de la Franja de Gaza, según reportaron las autoridades sanitarias del enclave. Entre las víctimas se encuentran varios niños y adultos civiles.
De acuerdo con el Ministerio de Salud gazatí, controlado por el grupo Hamás, los ataques se distribuyeron en varias regiones del territorio:
- En el sur de Gaza, 13 personas murieron: tres en un ataque con drones contra agricultores en Al Mawasi; uno en Al Manara, Jan Yunis; y otro en Khuzaa por un bombardeo de artillería. Además, ocho personas, incluidos dos menores, fallecieron en un ataque aéreo contra una vivienda cercana a la mezquita Al Shafii, también en Jan Yunis.
- En el centro del enclave, se confirmaron cuatro muertos, entre ellos un niño. Uno falleció en un ataque aéreo contra un grupo de civiles en Abu Mahadi, y otros dos en un bombardeo contra una tienda de campaña de desplazados al sur de Deir Al Balah.
- En el norte de Gaza, seis personas perdieron la vida. Tres murieron en un ataque aéreo contra una casa de la familia Al Banna en Beit Lahia; dos agricultores más en otro ataque en la misma zona, y un hombre en Beit Hanoun.
Balance total del conflicto
El Ministerio de Salud informó que, con estos nuevos ataques y los 18 fallecidos registrados el miércoles —incluido un cadáver recuperado de entre los escombros—, el número total de muertes en Gaza desde el inicio de la guerra en octubre de 2023 asciende a 52,418, en su mayoría mujeres y niños. Además, se han contabilizado 118,091 personas heridas.
Desde que Israel rompió el alto el fuego el 18 de marzo de 2025 y retomó su ofensiva militar contra el enclave, 2,326 personas han muerto y otras 6,050 han resultado heridas.
Las autoridades gazatíes también advierten que aún hay numerosas víctimas atrapadas bajo los escombros, ya que los equipos de emergencia no pueden acceder a varias zonas debido a la falta de combustible y el constante riesgo de nuevos ataques.

Restricciones a la ayuda humanitaria
Desde el 2 de marzo, Israel mantiene bloqueado el acceso de ayuda humanitaria a la Franja, lo que incluye el ingreso de combustible esencial para operar maquinaria de rescate como excavadoras. Esta medida, según el gobierno israelí, busca presionar a Hamás para avanzar en un nuevo acuerdo de alto el fuego, aunque se ha negado a aceptar un cese definitivo de la ofensiva.




