En un ataque sin precedentes, Rusia ha lanzado una ofensiva a gran escala contra la infraestructura de energía de Ucrania, utilizando un arsenal de 99 aviones no tripulados y misiles, según informaron las fuerzas armadas de Kiev.
El ataque, que se extendió a 10 regiones diferentes, ha provocado cortes de energía generalizados y daños significativos en centrales eléctricas y térmicas en todo el país, según el ministro ucraniano del Interior, Ihor Klymenko.
Este ataque marca una escalada en el conflicto entre Rusia y Ucrania, con el Kremlin intensificando sus acciones en respuesta a los recientes ataques aéreos de Kiev en la región fronteriza rusa de Bélgorod. Los cortes de energía ya han afectado a ciudades como Járkiv, dejando a cientos de miles de personas sin electricidad.
En un comunicado, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy confirmó que las centrales eléctricas de Kaniv y Dniester fueron blanco de los ataques, acusando a Moscú de provocar un desastre ecológico similar a la destrucción de la presa de Kajovka en 2023.
El conflicto también ha afectado a países vecinos como Polonia y Rumania, con incidentes relacionados con drones y misiles en sus fronteras. La escalada de la violencia ha generado preocupaciones sobre una mayor propagación del conflicto y sus impactos regionales.
El ataque ruso contra la infraestructura de energía de Ucrania representa un desarrollo preocupante en un conflicto que ha dejado a millones de personas atrapadas en medio de la violencia y la incertidumbre.



