- El robo de consolas Switch 2 ocurrió en Colorado mientras el camión se dirigía a una tienda GameStop en Texas.
- La mercancía, con un valor aproximado de $1.4 millones de dólares, incluía 2,800 consolas.
- Las autoridades ya investigan el caso; aún no hay sospechosos identificados.
La demanda por la nueva consola Switch 2 de Nintendo ha alcanzado niveles históricos, con unidades agotadas en tiendas de todo el mundo. Sin embargo, el éxito del dispositivo también ha despertado el interés del crimen organizado: recientemente, un cargamento con 2,800 consolas fue robado de un camión de distribución en Colorado, Estados Unidos.
El vehículo, que había partido de Nintendo of America con destino a una tienda GameStop en Texas, fue objeto de un atraco que generó pérdidas superiores a los $1.4 millones de dólares. Cada consola tiene un valor estimado de $450 USD. El conductor del camión, según los primeros reportes, desconocía el contenido exacto del cargamento y pensó inicialmente que transportaba juguetes o videojuegos.
Las autoridades ya han iniciado una investigación, aunque hasta el momento no se ha identificado a los responsables. De ser detenidos, podrían enfrentar cargos por robo agravado y daños criminales, dada la magnitud del botín. Tampoco se ha confirmado si el asalto fue planeado de antemano o si se trató de una oportunidad que los delincuentes aprovecharon al momento.
Robos tecnológicos: una tendencia creciente
Este no es un hecho aislado. En 2020, en el Reino Unido, se registraron múltiples asaltos a camiones que transportaban consolas PlayStation 5. Algunos de estos incidentes ocurrieron incluso mientras los vehículos estaban en movimiento, mediante maniobras organizadas conocidas como “rollover”, reflejando una tendencia al alza en el robo de dispositivos tecnológicos durante su traslado.
Expertos en logística señalan que estos eventos subrayan la necesidad de reforzar la seguridad en las rutas de distribución. Entre las medidas sugeridas están el uso de sistemas avanzados de rastreo GPS, controles más estrictos de inventario y vigilancia continua. Además, algunas compañías pueden bloquear de forma remota las consolas robadas, inutilizándolas para evitar su uso o reventa ilegal.





