Regreso desde Israel
La mañana del 8 de octubre llegaron a México los seis connacionales que habían sido detenidos en Israel mientras participaban en la Flotilla Global Sumud, misión que llevaba ayuda humanitaria a Gaza.
El canciller Juan Ramón de la Fuente los recibió en la Base Aérea Militar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde se les realizaron revisiones médicas y trámites migratorios.
Los repatriados son Sol González Eguía, Ernesto Ledesma Arronte, Arlín Medrano Guzmán, Carlos Pérez Osorio, Diego Vázquez Galindo y Laura Alejandra Veléz Ruiz Gaitán.
Respaldo del Gobierno mexicano
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el Gobierno federal asumió todos los costos del traslado, además de ofrecer apoyo consular y acompañamiento diplomático.
Destacó que el canciller De la Fuente y el embajador Mauricio Escanero estuvieron en contacto permanente con los activistas hasta concretar su regreso. Sheinbaum añadió que, si ellos solicitan una reunión con ella, serán recibidos.
Agradecimientos y mensajes
A su llegada, Arlín Medrano publicó un video donde expresó: “Ya nos encontramos en México”, agradeciendo a la presidenta Sheinbaum, al canciller De la Fuente y al pueblo mexicano por su solidaridad y apoyo.
Denuncias de tortura y malos tratos
Los activistas denunciaron haber sido víctimas de violencia física y psicológica durante su detención.
El periodista Ernesto Ledesma señaló que fueron secuestrados y torturados, y describió los golpes y amenazas que recibieron. “Nos tiraron al piso, nos inmovilizaron y nos acusaron falsamente”, relató.
Laura Veléz Ruiz Gaitán y Diego Vázquez Galindo coincidieron en que fueron trasladados por la fuerza y sufrieron privaciones de alimento y medicamentos. Vázquez subrayó que, pese a lo vivido, volvería a participar en otra misión por la causa palestina.
Exigencia de justicia
Los activistas pidieron al Gobierno de México que emprenda acciones diplomáticas ante Israel por los abusos cometidos.
El documentalista Carlos Pérez Osorio agradeció la intervención de la Cancillería y enfatizó: “Fuimos maltratados, pero nunca perdimos el espíritu ni la esperanza”.


