El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró el martes que los culpables del ataque en una sala de conciertos de Moscú, que dejó 144 muertos, serán capturados, mientras instaba a las agencias policiales a intensificar la seguridad en eventos masivos.
Putin ha vinculado repetidamente el ataque del 22 de marzo a Ucrania y Occidente, a pesar de la afirmación del grupo Estado Islámico y las negativas de Kiev, e incluso a pesar de una advertencia estadounidense sobre un posible ataque.
En una reunión con funcionarios del Ministerio del Interior, Putin destacó la importancia de identificar “no solo a los perpetradores de esta atrocidad, sino también a todos los vínculos de la cadena, a todos los beneficiarios”. Advirtió: “Quienes usen esta arma contra Rusia deben saber que es de doble filo”.
El presidente señaló que los responsables del ataque buscaban “sembrar la discordia y el pánico en nuestro país para dividir a Rusia desde adentro”, instando a evitar tal escenario.
Las autoridades rusas han detenido a cuatro sospechosos de Tayikistán y a siete presuntos cómplices, mientras que el ataque ha aumentado la animosidad hacia los inmigrantes, generando llamados para restringir la inmigración.
La prensa rusa informa que las autoridades han intensificado los controles migratorios, y Putin instó a cerrar lagunas legales que permiten a personas con antecedentes criminales obtener permisos de trabajo y ciudadanía rusa.




