- Planteles están a menos de 500 metros —y en algunos casos a solo cinco— de instalaciones industriales de alto riesgo
- Padres denuncian emisiones tóxicas, explosiones y falta de protocolos de emergencia
- Exigen reubicación inmediata de escuelas y garantías de seguridad para los menores
Exigen reubicación por riesgo permanente
Madres y padres de familia de la colonia Lázaro Cárdenas del Río, en el municipio de Paraíso, Tabasco, exigieron la reubicación inmediata del jardín de niños Agustín Melgar y de la primaria Abías Domínguez Alejandro, al denunciar que ambos planteles colindan prácticamente barda con barda con la Refinería Olmeca, operada por Pemex.
De acuerdo con los testimonios, las escuelas se encuentran a una distancia que viola la normatividad educativa y de protección civil, la cual establece que los centros escolares no deben ubicarse cerca de instalaciones industriales peligrosas.
Riesgo por emisiones tóxicas y accidentes
Las familias alertaron que los planteles están a menos de 500 metros de zonas de alto riesgo como los tanques de aguas amargas y la planta recuperadora de azufre, desde donde podría liberarse ácido sulfhídrico, un gas altamente tóxico y potencialmente mortal.
Desde el inicio de operaciones de la refinería, denunciaron la presencia constante de olores a gas, ruido intenso, humo negro, caída de partículas y síntomas recurrentes en niñas y niños, como mareos, náuseas, vómitos, sangrado nasal y problemas respiratorios. En varias ocasiones, estas condiciones han obligado a evacuar los planteles.
Infraestructura escolar sin protocolos de emergencia
Los padres señalaron que, pese al riesgo evidente, no existen alarmas, rutas claras de evacuación, ni planes de emergencia visibles dentro de las escuelas. Indicaron que, en caso de un accidente mayor, no habría tiempo suficiente para poner a salvo a los menores.
“Esto es una bomba de tiempo. No esperen a que ocurra una tragedia para actuar”, advirtieron, al tiempo que pidieron a la Secretaría de Educación Pública y a autoridades estatales intervenir de manera inmediata.
Explosiones y daños materiales
Las familias también denunciaron que explosiones registradas dentro del complejo petrolero han provocado daños en salones, oficinas y sanitarios de la primaria. En varios casos, los padres se enteran de los incidentes por trabajadores de la refinería y acuden de emergencia por sus hijos ante el temor de un siniestro mayor.
Respaldo de organizaciones ambientales
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y Conexiones Climáticas se sumaron a la exigencia de reubicar los planteles. Ambas organizaciones calificaron como inadmisible que niñas y niños estudien en condiciones de riesgo, pese a la existencia de normas claras y advertencias documentadas sobre los impactos ambientales.
Señalaron que la omisión prolongada de las autoridades constituye una violación al derecho a la salud, a un medio ambiente sano y a la educación segura.
Sin acuerdos con autoridades
En reuniones recientes con autoridades educativas y estatales no se alcanzaron acuerdos. Mientras las familias exigen la reubicación total de las escuelas, las autoridades han planteado únicamente trasladar temporalmente a estudiantes y docentes a otros planteles, propuesta que fue rechazada.
Ante la falta de soluciones, los padres anunciaron movilizaciones pacíficas para visibilizar la problemática y exigir una respuesta concreta.

