• El expresidente Obama alerta que la propuesta pone en riesgo a familias, adultos mayores y personas con discapacidad
• Acusa que se eliminarían apoyos para costear seguros médicos y se recortarían fondos a programas clave
• Llama a la ciudadanía a presionar al Senado para frenar la iniciativa
El expresidente Barack Obama advirtió que el nuevo plan fiscal propuesto por Donald Trump podría tener consecuencias graves para millones de ciudadanos, especialmente los más vulnerables. La iniciativa, ya aprobada por la Cámara de Representantes, busca recortar recursos a programas sociales y modificar el sistema de salud pública.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, Obama señaló que el proyecto afectaría directamente a familias de bajos ingresos, adultos mayores y personas con discapacidad, al limitar su acceso a tratamientos, medicamentos y atención médica vital.
“Los más vulnerables no podrán obtener la atención que necesitan para salvar sus vidas”, escribió el exmandatario. También exhortó a la población a contactar a sus senadores para evitar que el proyecto avance en el Senado, donde los republicanos tienen una ligera mayoría.
Entre los puntos más críticos de la propuesta, Obama destacó la intención de recortar fondos federales para Medicaid, eliminar créditos fiscales que ayudan a más personas a pagar seguros médicos y elevar los costos para las familias trabajadoras.
Según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, esta reforma obligaría a reducir 500 mil millones de dólares del programa Medicare a partir de 2026 y aumentaría el déficit fiscal en 2.3 billones de dólares en los próximos 10 años, informó The Washington Post.
Trump busca que la aprobación final ocurra antes del 4 de julio, Día de la Independencia, como parte de su estrategia para impulsar un nuevo enfoque económico. Sin embargo, enfrenta críticas por el posible impacto social de estas medidas.
Durante su presidencia, Obama promovió la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare), que amplió el acceso a seguros médicos a millones de personas. Por ello, se ha mostrado especialmente crítico ante iniciativas que debiliten la cobertura médica pública en Estados Unidos.




