Nepal enfrenta una grave crisis tras intensas lluvias monzónicas que han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra, resultando en al menos 148 muertes y la desaparición de muchas personas. El valle de Katmandú es el área más afectada, con 73 víctimas confirmadas.
Las inundaciones han causado daños masivos a infraestructuras, incluyendo viviendas y puentes, dejando a miles de personas sin hogar. Los equipos de rescate trabajan incansablemente para encontrar a los desaparecidos y brindar asistencia a los afectados, pero enfrentan grandes retos debido a las malas condiciones climáticas y a carreteras bloqueadas.
El inspector general adjunto de la Policía Armada, Kumar Neupane, explicó que se han movilizado fuerzas de seguridad para despejar escombros y abrir carreteras clave en todo el país. Hasta ahora, se han rescatado y trasladado a zonas seguras a 3,626 personas.
Las autoridades temen que el número de víctimas mortales siga aumentando a medida que continúan las operaciones de búsqueda y rescate. Además de las muertes, se reportan decenas de heridos y miles de desplazados.
El valle de Katmandú registró el nivel de lluvia más alto en décadas, lo que provocó el desbordamiento de ríos e inundaciones en barrios enteros. En la zona de Jhyaple Khola de Dhading, los rescatistas han recuperado 35 cuerpos que quedaron atrapados por los deslizamientos de tierra.
Un sistema de baja presión sobre la Bahía de Bengala ha causado lluvias prolongadas este año. El monzón, que normalmente termina a finales de septiembre, se extenderá hasta la primera semana de octubre.

En respuesta a la crisis, el Gobierno de Nepal ha cerrado las escuelas durante al menos tres días para proteger la seguridad de los estudiantes y el personal educativo. Esta decisión, tomada en una reunión de emergencia, también implica el aplazamiento de todos los exámenes en curso.
Sharmila Sharma, residente de Katmandú, comentó que su hogar se inundó hasta un metro de altura: “Esta ha sido una de las peores inundaciones que he visto en Katmandú en los últimos 30 años”.
Las redes sociales y medios locales han mostrado imágenes de personas intentando moverse con el agua hasta la cintura, mientras muchos utilizan cubos para vaciar sus casas inundadas.




