- La Secretaría de Cultura expresó su desacuerdo con el uso de zonas arqueológicas con fines de entretenimiento digital.
- Aunque el INAH asegura que hubo autorización oficial, se investigan posibles irregularidades.
- El video muestra al youtuber accediendo a espacios restringidos y ha generado críticas por su tono sensacionalista.
La visita del creador de contenido estadounidense MrBeast a varios sitios arqueológicos en México, como Chichén Itzá, Calakmul y Balamcanché, ha generado una oleada de críticas y reacciones institucionales. Pese a que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicó que la grabación del video cumplió con la normativa vigente, la Secretaría de Cultura anunció que se aplicarán sanciones por el uso indebido de estos espacios patrimoniales.
Durante una conferencia celebrada en el marco del Encuentro de Arte Decorativo y Utilitario, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, manifestó su descontento con la utilización de estos lugares con fines recreativos. “Por supuesto que no estamos de acuerdo y por supuesto que van a haber las sanciones correspondientes, porque para eso no son esos espacios”, declaró. Además, informó que solicitó un informe detallado al director del INAH, Diego Prieto Hernández.
El vídeo de MrBeast que causo la controversia
El contenido que provocó el debate se titula “Sobreviví 100 horas dentro de un templo antiguo” y fue publicado el 10 de mayo en el canal de YouTube de MrBeast. En el video, se observa al influencer explorando zonas normalmente inaccesibles al público, mostrando esculturas y murales en interiores de templos. En uno de los segmentos más polémicos, afirma: “No puedo creer que el gobierno nos deje hacer esto. Es una locura. Ni siquiera a los arqueólogos se les permite ingresar aquí”.
Tras la publicación, el INAH emitió un comunicado en el que afirmó que la grabación fue autorizada previamente a través de gestiones realizadas por la Secretaría de Turismo federal y los gobiernos de Yucatán y Campeche. Además, detalló que los recorridos estuvieron siempre supervisados por personal del instituto, se realizaron en zonas públicas o de acceso controlado y no implicaron daño al patrimonio.
El organismo también aclaró que varias escenas del video fueron manipuladas en la edición: “Los productores jamás descendieron desde un helicóptero, ni pernoctaron dentro de la zona arqueológica ni tuvieron en su poder alguna máscara prehispánica. La que presentan es claramente una reproducción contemporánea”.
A pesar de las aclaraciones oficiales, tanto especialistas en patrimonio como usuarios en redes sociales han criticado duramente el enfoque del video, acusándolo de trivializar y distorsionar la importancia cultural de los sitios arqueológicos.



