- La deuda soberana en moneda extranjera se mantiene dentro del grado de inversión.
- La calificadora destacó disciplina fiscal y prudencia en la política monetaria.
- Hacienda afirmó que el país conserva acceso favorable a los mercados internacionales.
Ratificación de la nota crediticia
La calificadora Standard & Poor’s (S&P) mantuvo este lunes la calificación de México en “BBB” para la deuda en moneda extranjera y en “BBB+” para la deuda en moneda local, ambas con perspectiva estable. Esto significa que no se esperan cambios en la nota durante los próximos 12 a 18 meses.
Con esta decisión, México conserva su posición dentro del grado de inversión, lo que representa un bajo riesgo de incumplimiento y mantiene abierto el acceso a los mercados financieros internacionales.
Factores que sostienen la calificación
S&P explicó que la estabilidad crediticia del país se apoya en un manejo fiscal responsable, un déficit moderado y varios años de disciplina en la política monetaria. También destacó el fortalecimiento de los mercados de capital internos y el régimen de tipo de cambio flexible como pilares de confianza para los inversionistas.
De acuerdo con sus proyecciones, la deuda neta del sector público rondará el 50% del PIB en 2025, con estabilidad en los siguientes años.
Escenario político y económico
La agencia prevé que el gobierno de Claudia Sheinbaum administre de manera pragmática las diferencias con Estados Unidos en temas comerciales y migratorios, lo que contribuiría a preservar la integración económica y la estabilidad política.
Asimismo, S&P consideró que la atracción de inversión extranjera por nearshoring, junto con una eventual baja en tasas de interés, puede impulsar el crecimiento en el mediano plazo.
Reacción oficial
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) señaló que esta ratificación confirma la confianza de los inversionistas en la economía mexicana y garantiza condiciones favorables de financiamiento. Reiteró además el compromiso del gobierno con la estabilidad macroeconómica, el manejo responsable de la deuda y la creación de un entorno que favorezca el crecimiento sostenido.




