- La ONU urge a Colombia mejorar la protección de defensores de derechos humanos tras más de 200 homicidios.
- Christian Salazar de la ONU destaca la necesidad de reformar el modelo de protección con participación de líderes sociales.
- La colaboración entre la ONU y Colombia es clave para la memoria colectiva sobre el conflicto armado.
Llamado a la seguridad
La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos hizo un llamado el miércoles a Colombia para mejorar la seguridad de los líderes sociales y defensores de derechos humanos. Este pedido surge tras la verificación de 105 homicidios de activistas en 2023 y denuncias adicionales de 98 casos en la primera mitad de 2024.
La solicitud incluye una recomendación explícita de reformar el modelo de protección de estos activistas, enfatizando la participación directa de ellos en el proceso, según destacó Christian Salazar, director de operaciones y cooperación técnica de la ONU ante el Consejo de Derechos Humanos.
La violencia afecta de manera particular a miembros de las Juntas de Acción Comunal, líderes indígenas, afrodescendientes y defensores del medio ambiente y la tierra, subrayó Salazar.

Riesgo de grupos armados
A pesar de algunos avances y la disminución de ciertos indicadores de violencia el año pasado, áreas controladas por grupos armados no estatales y organizaciones criminales continúan representando un riesgo para la población civil en diversas regiones de Colombia.
Salazar también elogió la colaboración entre la ONU y Colombia, destacando su importancia para la construcción de una memoria colectiva sobre el conflicto armado y sus consecuencias.
Por otro lado, aunque se observan progresos en las investigaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), especialmente en casos de “falsos positivos”, Salazar lamentó la persistencia de altos niveles de impunidad, según lo reportado por la Comisión de la Verdad.
Finalmente, el embajador colombiano ante la ONU en Ginebra, Gustavo Gallón, reiteró el compromiso de Colombia con los derechos humanos y la paz, aceptando las recomendaciones internacionales como vías para mejorar las condiciones en el país.




