- La jueza federal Tanya Chutkan negó la solicitud de bloquear el acceso de Elon Musk y el DOGE a datos gubernamentales.
- La decisión responde a una petición de fiscales de 14 estados que buscaban limitar el acceso a información sensible.
- El DOGE, bajo la dirección de Musk, tiene como objetivo reducir el gasto y la burocracia en el Gobierno de EE.UU.
La jueza federal Tanya Chutkan, del Tribunal de Distrito del Distrito de Columbia, decidió no permitir que se impida a Elon Musk y al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) acceder a los sistemas de datos del Gobierno de EE.UU. La magistrada desestimó la solicitud presentada el 13 de febrero por una coalición de fiscales de 14 estados.
Este grupo de fiscales pedía que se restringiera a Elon Musk y al DOGE el acceso a información sensible y confidencial de diversas agencias, así como la posibilidad de modificar el desembolso de fondos públicos o anular contratos gubernamentales.
El DOGE, que tiene como objetivo reducir el gasto y la burocracia en el Gobierno federal, ha estado trabajando en el desmantelamiento de ciertas estructuras administrativas desde el regreso de Donald Trump al poder el 20 de enero.
Aunque la jueza admitió que las “acciones impredecibles” del DOGE han causado “considerable incertidumbre y confusión”, determinó que los demandantes no presentaron pruebas suficientes para justificar que la falta de una prohibición causara daño “inminente e irreparable”.
Elon Musk ha expresado previamente su descontento con los jueces federales, pidiendo su destitución, y ha alegado, sin presentar pruebas, que los empleados federales están defraudando a los contribuyentes.
Recientemente, informes indicaron que el DOGE está intentando acceder a información personal fiscal de millones de ciudadanos. Este departamento busca obtener acceso a un sistema relacionado con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de EE.UU. para, supuestamente, erradicar fraudes.
Los fiscales generales de estados gobernados por demócratas, como California, afirmaron que Musk ha desmantelado agencias federales, accedido a datos confidenciales y causado interrupciones significativas en los gobiernos estatales y locales, así como en sistemas críticos para la población estadounidense.




