• Japón, Corea del Sur y Australia no enviarán a sus líderes a la reunión en La Haya
• Las tensiones en Medio Oriente y las demandas de mayor gasto militar influyen en la decisión
• Solo Nueva Zelanda asistirá con representación de alto nivel
Los jefes de Gobierno de Japón, Corea del Sur y Australia no participarán en la cumbre de la OTAN que se celebra esta semana en La Haya. En su lugar, estos países enviarán representantes de menor rango. Las decisiones responden principalmente a la escalada del conflicto en Medio Oriente y a las crecientes presiones de Estados Unidos para que sus aliados aumenten el gasto en defensa.
Japón informó que el primer ministro Shigeru Ishiba canceló su participación por “diversas circunstancias” y será representado por su canciller, Takeshi Iwaya. Además, medios internacionales señalan desacuerdos entre Tokio y Washington ante la exigencia de que Japón eleve su gasto militar al 3.5 % del PIB.
En el caso de Corea del Sur, el presidente Lee Jae-myung también declinó asistir. Su lugar lo ocupará el asesor de seguridad nacional, Wi Sung-lac. Según el gobierno surcoreano, la “volátil situación” en Medio Oriente influyó en esta decisión. Actualmente, Corea del Sur destina un 2.32 % de su PIB a defensa.
Australia seguirá la misma línea. El primer ministro Anthony Albanese no asistirá y será reemplazado por el ministro de Defensa, Richard Marles. Las relaciones con EE. UU. se han enfriado desde que se conoció que Washington revisa los términos del pacto AUKUS. Además, el Pentágono ha solicitado a Canberra elevar su gasto militar al 3.5 % del PIB, lo que ha sido cuestionado por el gobierno australiano.
Nueva Zelanda será el único país del Indopacífico representado por su primer ministro, Christopher Luxon.
La cumbre, marcada por las nuevas exigencias del presidente Donald Trump, buscará que los países miembros y aliados de la OTAN se comprometan a invertir el 5 % de su PIB en defensa.





