- El exgobernador es señalado por presunto fraude en la construcción de cuarteles.
- Los inmuebles costaron hasta cinco veces más de lo que valen cuarteles de la Guardia Nacional.
- Parte del dinero desviado estaba destinado a salud y educación.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que el exmandatario Silvano Aureoles Conejo es prófugo de la justicia, tras una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía General de la República (FGR). Se le acusa de desviar recursos públicos para la construcción de siete cuarteles policiales, con costos muy por encima de su valor real.
Construcción de cuarteles con sobreprecio
Según Ramírez Bedolla, el gobierno de Aureoles pagó hasta 980 millones de pesos por cada cuartel, cuando en promedio un cuartel de la Guardia Nacional cuesta alrededor de 200 millones de pesos.
“Es un gasto totalmente fuera de la realidad. Algo raro ocurrió en la adquisición de estos inmuebles”, afirmó el gobernador en conferencia de prensa.
Desvío de fondos públicos
Además del sobrecosto en los cuarteles, se investiga el presunto desvío de recursos destinados a salud, medicamentos y educación, que habrían sido redirigidos para financiar estos proyectos.
“Fondos que debían usarse para maestros, nómina magisterial y medicinas fueron desviados para arrendar y luego comprar estos cuarteles”, explicó Ramírez Bedolla.
Características de los cuarteles
El gobierno de Michoacán detalló que los siete cuarteles construidos en la administración de Aureoles contaban con tres áreas principales:
- Oficinas administrativas.
- Zona para fuerzas de seguridad.
- Espacios gubernamentales, incluyendo una Casa de Gobierno con habitaciones y sala principal.
El gasto total en estos inmuebles ascendió a 5 mil 186 millones de pesos, distribuidos de la siguiente manera:
- 3 mil 425 millones de pesos en arrendamiento.
- 1 mil 760 millones de pesos en compra definitiva.
Investigación en curso
La FGR sigue investigando el caso y mantiene operativos para localizar a Silvano Aureoles. Las autoridades no han dado detalles sobre su paradero, pero aseguran que sigue prófugo.
La titular de la Contraloría de Michoacán, Azucena Marín Correa, calificó este caso como “el sello de corrupción del exgobernador” y aseguró que las compras a sobreprecio formaban parte de un esquema de enriquecimiento ilícito.


