- La señal de SmackDown se interrumpió brevemente durante su emisión desde Arabia Saudita.
- Usuarios especularon sobre un posible ataque debido al contexto geopolítico.
- WWE y Netflix atribuyeron el corte a fallas técnicas y restablecieron la señal en media hora.
Durante la reciente transmisión en vivo de SmackDown, llevada a cabo en Arabia Saudita como parte del evento especial Night of Champions, los fanáticos del espectáculo de lucha libre experimentaron un momento de incertidumbre cuando la señal se interrumpió de forma repentina. El corte de la emisión encendió las alarmas entre los espectadores, especialmente por el contexto de tensión que vive la región.
La plataforma Netflix, actual titular de los derechos de transmisión en algunos países, interrumpió la programación habitual para mostrar un mensaje genérico sobre “problemas técnicos”, sin ofrecer detalles adicionales. Este silencio temporal provocó múltiples especulaciones en redes sociales, donde algunos usuarios incluso temieron que se tratara de un ataque o incidente grave, dada la inestabilidad geopolítica entre países como Estados Unidos e Irán.
Respuesta oficial de WWE
La preocupación creció con rapidez, lo que llevó a la WWE a emitir un comunicado desde su cuenta oficial en X, donde explicó:
“Para nuestra audiencia internacional que mira SmackDown en Netflix: Nos disculpamos por cualquier dificultad técnica y deberíamos volver a estar en funcionamiento en breve”.
Aproximadamente 30 minutos después, la transmisión fue restablecida y la empresa volvió a utilizar su cuenta para confirmar que el programa podía verse de forma normal:
“¡SmackDown en Netflix está disponible nuevamente y podrás verla completa!”.
Impacto en redes y contexto internacional
La interrupción generó una oleada de comentarios y reacciones. Aunque finalmente se confirmó que solo se trató de un problema técnico, el contexto regional —marcado por conflictos diplomáticos y amenazas recientes— intensificó la preocupación de los seguidores, quienes interpretaron el corte como algo más serio.
No es la primera vez que un evento deportivo o de entretenimiento internacional genera suspicacias al realizarse en países con tensiones políticas. Arabia Saudita, en particular, ha buscado posicionarse como sede de grandes espectáculos deportivos y culturales, pero la percepción global sobre sus condiciones de seguridad sigue siendo motivo de debate.
La WWE, por su parte, mantiene un contrato multimillonario con Arabia Saudita desde 2018 para realizar varios de sus eventos más importantes en ese país, lo que ha generado tanto entusiasmo como críticas entre los fanáticos.



