• El movimiento telúrico se registró frente a las costas de Iwate la tarde del domingo.
• La alerta de tsunami fue levantada horas después tras confirmar que no hubo afectaciones graves.
• Autoridades llaman a mantener la calma ante posibles réplicas en los próximos días.
Sismo frente a Iwate
Un terremoto de magnitud 6.9 sacudió este domingo el noreste de Japón, según la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA). El epicentro se localizó frente a la prefectura de Iwate, en el océano Pacífico, y se registró a las 17:03 horas locales (08:03 GMT).
El temblor alcanzó una intensidad de nivel 4 en la escala sísmica japonesa, que evalúa la fuerza de la sacudida en superficie. También se sintió con menor intensidad en las vecinas prefecturas de Miyagi y Aomori.
Levantan la alerta de tsunami
La JMA activó de manera preventiva una alerta de tsunami, pero la retiró tres horas después al confirmar que las olas no representaban peligro. En la zona costera se observaron oleajes menores, sin reportes de daños estructurales ni víctimas.
Medios locales informaron que se produjo un breve corte de energía eléctrica y una suspensión parcial del tren bala Shinkansen, aunque los servicios fueron restablecidos poco después.
Posibles réplicas en la región
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) coincidió en que el sismo alcanzó una magnitud cercana a 6.8 y registró réplicas de entre 4.6 y 6.3 grados.
Las autoridades japonesas advirtieron que podrían presentarse nuevos movimientos telúricos en los próximos días, por lo que pidieron a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales.
La primera ministra Sanae Takaichi instó a la ciudadanía a no bajar la guardia: “El tsunami podría ser mayor de lo previsto. Por favor, estén atentos a las réplicas y sigan la información oficial”, señaló en su cuenta de X.
Japón, un país preparado
Ubicado en el Anillo de Fuego del Pacífico, Japón experimenta alrededor de 1,500 sismos al año debido a la convergencia de varias placas tectónicas. Aunque la mayoría son leves, el país cuenta con infraestructura antisísmica y protocolos de emergencia que reducen considerablemente los riesgos.
La región de Iwate aún guarda memoria del devastador terremoto y tsunami de 2011, que provocó más de 18 mil muertes y desaparecidos y el colapso nuclear de Fukushima.





