El ejército de Israel reafirmó el lunes sus advertencias de que los palestinos en Gaza eviten volver al devastado norte del territorio. Esto sucede después de que autoridades hospitalarias en Gaza informaron que cinco personas murieron cuando una multitud de residentes desplazados intentó regresar a sus hogares en la zona afectada por la guerra.
El norte de Gaza fue uno de los principales objetivos durante el conflicto entre Israel y Hamás, dejando gran parte de la región en ruinas y obligando a muchos habitantes a huir hacia el sur. Aunque se estima que unas 250,000 personas aún residen en el norte, el ejército israelí ha impedido en su mayoría que los desplazados regresen durante los seis meses posteriores a la guerra, argumentando que es una zona de combate.
A pesar de la disminución de las tropas israelíes en la zona, Israel continúa realizando bombardeos y operaciones dirigidas en el norte contra lo que describe como milicianos intentando reorganizarse. Estas tensiones han llevado a incidentes violentos, como el ocurrido el domingo, donde cinco personas murieron y otras 54 resultaron heridas cuando las fuerzas israelíes impidieron que un grupo de palestinos regresara al norte de Gaza.
El portavoz militar israelí, Avichay Adraee, reiteró en redes sociales que los palestinos deben permanecer en el sur de Gaza, donde se les ha aconsejado refugiarse, ya que el norte sigue siendo una “zona peligrosa de combate”.
Este último incidente resalta las tensiones persistentes en la región, mientras Israel y Hamás continúan negociando un posible cese al fuego y la liberación de rehenes. El conflicto ha dejado a la mayoría de los 2.3 millones de gazatíes desplazados y viviendo en condiciones precarias, con poco acceso a alimentos y sin una solución a la vista para su miseria.




