• Marina y FGR neutralizan laboratorio de metanfetamina en Cosalá
• Aseguran y destruyen miles de litros de precursores químicos
• Infraestructura completa fue inhabilitada para evitar su reutilización
Elementos de la Secretaría de Marina, en coordinación con la Fiscalía General de la República, localizaron y desmantelaron un laboratorio clandestino utilizado para la producción de metanfetamina en el municipio de Cosalá, Sinaloa, una zona identificada como área de operación de la facción conocida como “Los Chapitos”, del Cártel de Sinaloa.
Operativo en zona serrana de Cosalá
El hallazgo se realizó durante patrullajes de vigilancia aérea y terrestre en las inmediaciones de la comunidad de La Palma. De acuerdo con las autoridades, el sitio funcionaba como un centro de producción de droga sintética con capacidad operativa considerable.
Tras ubicar el campamento, las fuerzas federales aseguraron y neutralizaron el laboratorio para impedir su funcionamiento y evitar que continuara la fabricación de sustancias ilícitas.
Aseguramiento de químicos y precursores
Durante la intervención, se destruyeron aproximadamente mil litros de Fenil-2 Propanona (P2P), 400 litros de tolueno y 100 kilogramos de sosa cáustica, sustancias clave para la elaboración de metanfetamina.
Las autoridades señalaron que la eliminación de estos insumos representa un impacto directo en la cadena de producción de drogas sintéticas.
Infraestructura para producción a gran escala
El laboratorio contaba con equipo especializado y una infraestructura amplia. Entre los materiales asegurados se encontraban dos reactores con capacidad de 500 litros, dos condensadores de 200 litros, tambos, 37 bidones, 14 cilindros de gas LP, así como un motogenerador, bombas, quemadores y diversas herramientas de trabajo.
Todo el equipo fue inhabilitado en el lugar para evitar que pudiera ser reutilizado por grupos delictivos.
Golpe a la logística del crimen organizado
La Secretaría de Marina destacó que este operativo representa un golpe significativo a las estructuras logísticas y operativas de la delincuencia organizada en la región.
Además, subrayó que la destrucción del laboratorio impide que grandes volúmenes de droga sintética lleguen al mercado ilegal, lo que contribuye a reducir riesgos para la población.
La zona serrana de Cosalá ha sido identificada como un punto recurrente para la instalación de este tipo de laboratorios clandestinos, debido a sus condiciones geográficas y a la presencia de grupos criminales.


