• La Comisión solicita a los países detalles sobre acuerdos, condiciones laborales y quejas de brigadas médicas cubanas
• Varios gobiernos caribeños defienden la cooperación con Cuba y rechazan presiones externas
• Cuba acusa una campaña política para debilitar su colaboración internacional en salud
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) que informen si tienen acuerdos con Cuba para recibir brigadas médicas, así como datos sobre derechos laborales, sindicales y posibles denuncias relacionadas con los profesionales de salud cubanos.
La carta, enviada el 24 de mayo, ha generado incomodidad en varias naciones del Caribe y América Latina, donde más de 22 mil médicos cubanos brindan servicios. El gobierno cubano sostiene que estas misiones ofrecen atención esencial en más de 50 países, incluyendo el Caribe y América.
Aunque la CIDH no ha comentado oficialmente, explicó que su intención es analizar los datos y emitir recomendaciones ante reportes persistentes de presuntas violaciones de derechos humanos. La medida se da luego de que Estados Unidos impusiera restricciones de visa a funcionarios vinculados con las misiones, calificándolas como “trabajo forzado”.
Líderes caribeños como Ralph Gonsalves (San Vicente y las Granadinas), Mia Mottley (Barbados) y Keith Rowley (Trinidad y Tobago) han rechazado la iniciativa, defendiendo el papel crucial de los médicos cubanos en sus sistemas de salud. Gonsalves advirtió que sin ellos, el único centro de diálisis de su país cerraría.
Mientras tanto, Guyana anunció que revisará sus procesos de contratación y pago para alinearse con normas laborales internacionales, aunque no confirmó si la decisión está relacionada con la presión de EE. UU.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel denunció la iniciativa como parte de una campaña política para desacreditar y debilitar la cooperación médica internacional de Cuba.




