- Pekín presentará una demanda ante la OMC y tomará represalias comerciales.
- Acusa a EE.UU. de utilizar los aranceles como herramienta de presión política.
- Advierte que la cooperación en la lucha contra el fentanilo podría verse afectada.
China anunció este domingo que tomará medidas contra los aranceles del 10 % impuestos por Estados Unidos a sus productos. El Ministerio de Comercio chino afirmó que esta decisión viola las normas internacionales y confirmó que presentará una demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En un comunicado, Pekín dejó claro su rechazo a estas sanciones y exigió a Washington “corregir sus errores” y buscar soluciones a través del diálogo y la cooperación. Además, criticó que EE.UU. justifique los aranceles argumentando la relación de China con el tráfico de fentanilo, calificando esta acusación de “infundada y perjudicial para la cooperación bilateral”.

China advierte sobre el impacto global
Según expertos chinos, la decisión de Trump no solo afectará a China, sino que también perjudicará a la economía estadounidense y a los mercados globales. El aumento de costos en productos importados encarecerá bienes para los consumidores y generará inestabilidad en las cadenas de suministro.
El pasado 17 de enero, Trump y el presidente chino, Xi Jinping, sostuvieron una conversación telefónica en la que discutieron comercio, el control del fentanilo y otros asuntos clave. Sin embargo, la imposición de estos nuevos aranceles amenaza con aumentar la tensión entre ambos países.
Posibles represalias de China
El gobierno chino advirtió que tomará “todas las medidas necesarias” para proteger sus intereses y que estas sanciones podrían afectar la cooperación bilateral en el combate contra el tráfico de drogas. Desde 2019, Pekín ha implementado regulaciones estrictas sobre el fentanilo y ha colaborado con EE.UU. en este tema, pero considera que las acciones de Washington ponen en riesgo esta alianza.
Ante esta escalada de tensiones comerciales, el impacto global de estas restricciones sigue siendo incierto, pero China ha dejado claro que no permitirá que sus intereses sean perjudicados sin respuesta.




