• Más de 300 rescatistas trabajan sin pausa para ubicar a cuatro mineros
• El lodo en túneles a 300 metros de profundidad complica el avance
• Autoridades mantienen suministro de oxígeno y esperan contacto en días
Operativo reforzado para acelerar el rescate
Las labores para rescatar a cuatro trabajadores atrapados en la mina Santa Fe, en el municipio de El Rosario, Sinaloa, se intensificaron con el despliegue de más de 300 elementos especializados. El objetivo es avanzar con mayor rapidez y lograr su extracción con vida tras el accidente registrado el 25 de marzo.
El operativo se mantiene activo las 24 horas con 42 unidades y brigadas organizadas en turnos. Participan fuerzas federales, estatales y equipos expertos en rescate minero, además de técnicos de la Comisión Federal de Electricidad que apoyan en la estrategia.
Condiciones adversas frenan las maniobras
El principal obstáculo es la acumulación de lodo dentro de las galerías, producto del colapso de una presa de jales, lo que ha bloqueado rampas y accesos. Esta situación ha obligado a los rescatistas a colocar soportes de madera y reforzar las estructuras para avanzar de forma segura.
Las maniobras se realizan a profundidades de hasta 300 metros, en un entorno de alto riesgo. A pesar de ello, se reporta ventilación adecuada y temperaturas cercanas a los 25 grados, lo que permite mantener el ritmo de trabajo.
Estrategia técnica para الوصول seguro
Para reducir riesgos, se implementa un plan de estabilización con cemento y, en los próximos días, resinas expansivas. De manera paralela, se avanza en una perforación vertical que busca establecer contacto con los mineros atrapados.
Las brigadas trabajan en abrir paso a lo largo de aproximadamente 1.5 kilómetros de túneles, con monitoreo constante de especialistas en geología que evalúan cada intervención antes de ejecutarse.
Esperanza de contacto y supervivencia
Autoridades y responsables de la mina sostienen la hipótesis de que los trabajadores continúan con vida, ya que no se registraron derrumbes estructurales en el interior. Además, se ha confirmado que reciben suministro de oxígeno mientras avanzan las labores.
Se estima que, de mantenerse el ritmo actual, en los próximos días podría lograrse contacto directo con los mineros, lo que permitiría definir la fase final del rescate.
Coordinación y apoyo a familias
El operativo es encabezado por la Coordinación Nacional de Protección Civil, en conjunto con el Ejército, la Guardia Nacional, la Marina y brigadas especializadas. También se mantiene comunicación constante con las familias, a quienes se les brinda información, apoyo psicológico y asistencia durante la emergencia.
Las autoridades han solicitado a la población evitar acercarse a la zona para no entorpecer el paso de unidades de emergencia y permitir el desarrollo de las labores.


