El rey Carlos III y la reina Camila comenzaron este lunes su primera visita oficial a Canadá como soberanos. La visita incluye eventos protocolares y tiene como objetivo reforzar los lazos constitucionales entre ambos países, especialmente en un contexto de tensión política tras recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump.
Los monarcas británicos llegaron a las 13:15 horas locales al aeropuerto de Ottawa en un avión militar canadiense. Fueron recibidos por la gobernadora general Mary Simon, quien representa oficialmente a la monarquía en Canadá, y por el primer ministro Mark Carney.
También estuvieron presentes líderes de las comunidades indígenas del país: Cindy Woodhouse Nepinak (Primeras Naciones), Natan Obed (Inuit) y Victoria Pruden (Métis).
Broche simbólico y ceremonia de bienvenida
Al bajar del avión, la reina Camila lució un broche en forma de hoja de arce, símbolo nacional de Canadá. Esta joya fue un regalo del rey Jorge VI a la reina Isabel (abuela de Carlos III) con motivo de su visita a Canadá en 1939, y ha sido usada en varias ocasiones por la reina Isabel II.
Agenda oficial
Este mismo lunes, los reyes realizarán la tradicional plantación de un árbol en Rideau Hall, residencia oficial de la gobernadora general. El árbol, un carpe americano, será el quinto que planta el rey en ese lugar.
Además, la reina Camila participará en una ceremonia donde será juramentada como integrante del Consejo Privado para Canadá, órgano que asesora al monarca en temas constitucionales y de Estado.
Discurso del Trono
El martes, el rey Carlos III abrirá la 45ª legislatura del Parlamento canadiense con la lectura del Discurso del Trono, un documento en el que el Gobierno expone sus principales objetivos. Es la tercera vez que un monarca británico realiza esta tarea en persona. Las ocasiones anteriores fueron en 1957 y 1977, cuando lo hizo la reina Isabel II.
Contexto político
La visita responde a una invitación del primer ministro canadiense, quien busca reforzar el vínculo institucional con la monarquía británica ante las polémicas declaraciones de Donald Trump sobre una posible anexión de Canadá a Estados Unidos. La presencia del rey busca subrayar la soberanía de Canadá como país independiente bajo un sistema parlamentario con la monarquía como figura de Estado.




