Un día después de la explosión de dos coches bomba en los municipios de Acámbaro y Jerécuaro, Guanajuato, se ha reforzado la seguridad con el despliegue de 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional. Los puntos afectados están bajo vigilancia, mientras que la Fiscalía General de la República (FGR) realiza investigaciones y recolecta pruebas en los sitios del ataque.
Equipos de peritos forenses han colocado conos numerados en las áreas dañadas para marcar los restos de los autos, buscando determinar qué tipo de explosivos fueron utilizados y cómo ocurrieron los hechos.
En Jerécuaro, la zona afectada incluye la calle Juárez y el área de los portales comerciales. La explosión causó daños en techos y muros de varios comercios y dejó a la zona sin electricidad. Solo los residentes tienen acceso a pie, bajo supervisión de las autoridades.
Claudia Silva Campos, alcaldesa de Acámbaro, informó que, tras las explosiones, 300 efectivos federales llegaron a reforzar la seguridad. Confirmó que una policía herida en el ataque sigue en el hospital, donde fue operada, mientras que otros dos oficiales lesionados ya fueron dados de alta.

Silva también aseguró que el gobierno apoyará la reparación de daños en nueve viviendas, 14 vehículos, así como en la base de Seguridad Pública y dos patrullas que resultaron afectadas.
En una reunión de seguridad, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, ofreció recursos para ayudar a los vecinos afectados. La alcaldesa de Jerécuaro, Isabel Acevedo Mercado, agregó que, tras la liberación de la zona por la fiscalía, se evaluarán los daños para brindar apoyo.


