- Rubén Rocha Moya retomó el gobierno de Sinaloa tras 112 días de licencia, pese a los señalamientos de autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, acusaciones que el mandatario niega.
- Morena y el Gobierno Federal tomaron distancia de su regreso, mientras 23 gobernadores morenistas respaldaron a Claudia Sheinbaum y pidieron al gobernador actuar con responsabilidad.
- La decisión trascendió las fronteras de México: medios como The New York Times, France 24, Deutsche Welle y The Wall Street Journal destacaron las acusaciones estadounidenses, el fuero de Rocha Moya y las implicaciones políticas del caso.
Regreso de Rocha Moya reabre la controversia
Rubén Rocha Moya volvió a asumir sus funciones como gobernador de Sinaloa después de permanecer 112 días con licencia. Su reincorporación ocurrió mientras continúan las repercusiones de los señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos contra él y otros funcionarios y exfuncionarios de la entidad.
El mandatario ha rechazado las acusaciones y sostiene que no existen pruebas que demuestren una relación con el Cártel de Sinaloa. También ha señalado que los señalamientos estadounidenses tienen un trasfondo político y representan una forma de injerencia.
Su regreso provocó nuevas críticas de la oposición y abrió un debate sobre el fuero constitucional que recupera al retomar el cargo.
La prensa internacional destaca el caso
La reincorporación del gobernador fue retomada por diversos medios internacionales, que colocaron en sus titulares las acusaciones de Estados Unidos y la decisión de Rocha Moya de volver al Ejecutivo estatal.
The New York Times destacó que el mandatario sinaloense es el funcionario de mayor rango de Morena señalado por autoridades estadounidenses en un caso relacionado con el Cártel de Sinaloa. También abordó las implicaciones de su regreso y la protección legal que representa el fuero.
France 24 informó sobre la vuelta de Rocha Moya mientras continúan las investigaciones y resaltó que el Gobierno de México calificó la decisión como personal.
Deutsche Welle, por su parte, señaló el distanciamiento mostrado por el Gobierno Federal y Morena, mientras que The Wall Street Journal consideró que el retorno podría aumentar las tensiones entre México y Estados Unidos por las investigaciones relacionadas con el narcotráfico.
Gobierno Federal evita respaldar la decisión
La Secretaría de Gobernación estableció que la reincorporación de Rocha Moya fue una decisión personal del gobernador y no una determinación del Gobierno de México.
Morena también se deslindó de la decisión. La postura generó especial atención debido a que Rocha Moya pertenece al partido y su regreso ocurrió en un momento de fuertes cuestionamientos sobre su situación política y jurídica.
La presidenta Claudia Sheinbaum tampoco había expresado públicamente una postura directa sobre el retorno del mandatario estatal al momento de las primeras reacciones.
Gobernadores de Morena cierran filas con Sheinbaum
La respuesta más contundente dentro de Morena provino de 23 gobernadores, quienes difundieron un comunicado para expresar su respaldo a Claudia Sheinbaum y defender la unidad de la Cuarta Transformación.
Los mandatarios estatales señalaron que las decisiones personales no pueden estar por encima del proyecto colectivo y pidieron a Rocha Moya actuar con madurez, responsabilidad y congruencia.
También defendieron la institucionalidad y la legalidad como principios fundamentales del movimiento, en un mensaje que evidenció el distanciamiento político respecto de la decisión del gobernador sinaloense.
Reaparece Enrique Inzunza y se reúne con el gobernador
En medio de la controversia, el senador de Morena Enrique Inzunza Cázarez acudió al Palacio de Gobierno de Sinaloa para reunirse en privado con Rocha Moya.
Inzunza fue secretario general de Gobierno durante la administración estatal y mantiene una relación política con el gobernador. Además, su nombre aparece entre los funcionarios señalados por autoridades estadounidenses dentro del caso.
El encuentro no fue anunciado previamente. Horas antes, Rocha Moya había cancelado una reunión programada con los alcaldes de los 20 municipios de Sinaloa.
PAN acusa impunidad y cuestiona el fuero
El regreso del gobernador también provocó una fuerte reacción del PAN. Dirigentes y legisladores del partido cuestionaron que Rocha Moya retomara sus funciones mientras persisten los señalamientos provenientes de Estados Unidos.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, manifestó su preocupación por el fuero constitucional que recupera el gobernador y señaló que espera que su regreso no tenga como objetivo obtener esa protección legal.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, calificó la reincorporación como un acto de cinismo y exigió conocer el avance de los procedimientos políticos promovidos anteriormente contra el mandatario.
Otros legisladores panistas aprovecharon el caso para acusar a Morena de mantener vínculos con el crimen organizado, aunque esas afirmaciones forman parte de la confrontación política y no constituyen por sí mismas una resolución judicial.
Estados Unidos mantiene presión sobre el tema
El regreso de Rocha Moya coincidió con un nuevo pronunciamiento de Estados Unidos sobre el Cártel de Sinaloa. Un vocero del Departamento de Estado señaló que la organización criminal necesita el apoyo de funcionarios corruptos para mantener sus operaciones.
El funcionario no mencionó directamente a Rocha Moya ni confirmó que el mensaje estuviera relacionado con su regreso al gobierno de Sinaloa.
La coincidencia temporal, sin embargo, volvió a colocar el caso en el centro de la relación bilateral en materia de seguridad.
Un caso que comenzó en abril
La controversia escaló el 29 de abril, cuando autoridades estadounidenses señalaron a Rocha Moya y a otras nueve personas, entre funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, por presuntos delitos relacionados con narcotráfico, armas y protección a integrantes del crimen organizado.
Tras conocerse los señalamientos, Rocha Moya solicitó licencia y aseguró que estaba dispuesto a colaborar con las autoridades mexicanas.
Después de 112 días, decidió regresar al cargo y aseguró que retomaba la responsabilidad de gobernar para los sinaloenses.
El caso permanece como un foco de tensión política y diplomática. Mientras Rocha Moya defiende su inocencia, Estados Unidos mantiene sus señalamientos y Morena ha optado por marcar distancia de su decisión de volver a la gubernatura.




