- El exfutbolista y exseleccionador nacional pierde su apelación ante el Tribunal de Hubei.
- Confesó haber pagado 400 mil euros para dirigir a la selección de China.
- Su caso evidencia la magnitud del problema de corrupción en el deporte chino.
El exjugador y exentrenador de la selección nacional de China, Li Tie, ha recibido la confirmación oficial de una sentencia de 20 años de prisión, tras ser hallado culpable de corrupción. La decisión fue ratificada este miércoles por un tribunal de la provincia de Hubei, en el centro del país, que desestimó la apelación presentada por el acusado.
Li, de 47 años, fue una figura destacada del fútbol chino, con una trayectoria que incluyó su paso por el Everton de Inglaterra. Su carrera como futbolista se vio afectada por las lesiones, pero logró mantenerse en el ámbito deportivo como entrenador, dirigiendo a la selección china entre 2020 y 2021.
El caso Li Tie sacude al deporte chino
El escándalo en torno a Li Tie es considerado uno de los más relevantes en la lucha contra la corrupción en el fútbol en China, una cruzada que las autoridades han intensificado en los últimos años. Su caída ha sido vista como un símbolo de la profundidad de las irregularidades dentro del sistema deportivo del país.
En diciembre pasado, se dictó la condena por haber recibido y ofrecido sobornos, y en una entrevista transmitida a inicios de 2024 en la televisión estatal CCTV, el propio Li Tie reconoció haber pagado cerca de 400 mil euros para obtener el cargo de seleccionador nacional. Además, admitió haber participado en arreglos de partidos durante su etapa como entrenador.
“Lo lamento muchísimo (…) Hay algunas cosas que, en aquel momento, eran prácticas corrientes en el mundo del futbol”, expresó en aquella entrevista.
Fin de la apelación
Con la reciente resolución del Tribunal Popular Superior de Hubei, se pone punto final a las posibilidades legales de Li Tie de revertir su sentencia, que se mantiene firme. Este desenlace refuerza el mensaje del gobierno chino sobre su intención de erradicar la corrupción en todos los niveles del deporte profesional.





