- El expresidente francés buscará la apelación, suspendiendo la posible pena de un año de prisión.
- Sarkozy podría cumplir la mitad de la condena en su hogar con un brazalete electrónico.
- Continúa la saga judicial del exmandatario francés con múltiples casos pendientes.
El Tribunal de Apelaciones ha emitido una nueva condena contra Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia, en relación con la financiación ilegal de su campaña electoral en 2012. La sentencia contempla un año de prisión, de los cuales podría cumplir la mitad en su domicilio mediante el uso de un brazalete electrónico. Ante este veredicto, los abogados de Sarkozy han anunciado su intención de apelar al Supremo, prolongando la resolución del caso hasta un nuevo fallo.
Los hechos que llevaron a esta condena se remontan a la campaña presidencial de 2012, en la cual Sarkozy, en busca de la reelección, enfrentó al socialista François Hollande. En un esfuerzo por revertir las desfavorables encuestas, el expresidente superó ampliamente el límite legal de gastos de campaña, gastando más de 20 millones de euros por encima del máximo permitido de 22.5 millones de euros. La estrategia incluyó la asunción de gastos extraordinarios por parte de su partido, Los Republicanos, y la emisión de facturas falsas por parte de la empresa de eventos Bygmalion.
En este caso, conocido como el “Caso Bygmalion”, la condena no se centra en las facturas falsas, sino en sobrepasar el límite presupuestario establecido por la ley electoral. Los jueces concluyeron en primera instancia que, a pesar de las advertencias sobre el exceso de gastos durante la campaña, Sarkozy hizo caso omiso. El expresidente sostiene su inocencia, alegando desconocimiento y presentándose como víctima de persecución judicial.
Este fallo se suma a otros casos judiciales que enfrenta Sarkozy, incluida la condena por corrupción y tráfico de influencias en el “Caso de las escuchas”, actualmente en apelación. Además, está programado un tercer juicio en 2025 por la presunta financiación irregular de su campaña de 2007 con fondos provenientes de la Libia de Muamar el Gadafi.
Vincent Desry, abogado de Sarkozy en este caso, ha denunciado una “doble vara de medir”, comparando la reciente absolución de François Bayrou en un caso similar. Bayrou, aliado de Macron, fue exonerado por presunta remuneración irregular de asistentes en el Parlamento Europeo. La defensa de Sarkozy destaca la necesidad de revisar el veredicto a la luz de casos similares.


