• Sheinbaum acusa a Noboa de violar la soberanía mexicana con la incursión en su embajada
• El conflicto inició tras la detención de Jorge Glas dentro de la sede diplomática en Quito
• Ambos países enfrentan un litigio ante la Corte Internacional de Justicia
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró que su gobierno no restablecerá relaciones diplomáticas con Ecuador mientras Daniel Noboa continúe como presidente de ese país. La mandataria calificó como “grave” la irrupción de fuerzas ecuatorianas en la embajada de México en Quito en abril de 2024 y aseguró que no habrá diálogo mientras no haya un cambio de postura.
“No vamos a tener relaciones con Ecuador mientras Noboa sea presidente. Él fue responsable de la invasión a nuestra embajada, una violación directa a la soberanía mexicana”, expresó Sheinbaum. Además, consideró como “dudoso” el reciente triunfo electoral del mandatario ecuatoriano.
El conflicto comenzó cuando el exvicepresidente Jorge Glas, condenado por corrupción y acusado de otros delitos, se refugió en la embajada mexicana alegando persecución política. México evaluaba concederle asilo, pero el gobierno de Ecuador exigió su entrega inmediata.
El 5 de abril de 2024, tras el anuncio oficial del asilo, fuerzas ecuatorianas ingresaron sin autorización a la sede diplomática, detuvieron a Glas y lo trasladaron a una prisión de máxima seguridad. Ante este acto, México rompió relaciones diplomáticas de forma inmediata.

Actualmente, ambos países enfrentan un litigio en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Ecuador acusa a México de mal uso del asilo diplomático, mientras México sostiene que se violó el principio de inviolabilidad de sus instalaciones. Ecuador deberá presentar sus argumentos el 22 de abril de 2025 y México el 22 de enero de 2026.
El caso también ha sido abordado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que amplió medidas cautelares a favor de Glas y solicitó al gobierno ecuatoriano atender su salud física y mental.
Daniel Noboa ha dicho estar dispuesto a dialogar con Sheinbaum, pero afirmó que no permitirá un salvoconducto para que Glas salga del país, lo que considera una condición inaceptable. “Podemos sentarnos a hablar, pero si la línea roja es el salvoconducto, no hay nada que negociar”, afirmó.




