El Partido Liberal de Canadá, encabezado por Mark Carney, ganó las elecciones federales del lunes 29 de abril, asegurando un cuarto mandato consecutivo. La elección dejó fuera del Parlamento al líder conservador Pierre Poilievre, quien perdió su escaño en Ottawa tras una sorpresiva caída en su respaldo electoral.
Poilievre había sido considerado favorito para ocupar el cargo de primer ministro, pero su estilo confrontativo, influenciado por el discurso de Donald Trump, generó rechazo entre los votantes. Su campaña, centrada en el lema “Canadá primero”, fue vista por muchos como una réplica del nacionalismo estadounidense, lo que terminó afectando su imagen pública.
El punto de quiebre se produjo cuando Trump, en medio de la campaña canadiense, lanzó ataques contra la economía de Canadá y sugirió que el país debería convertirse en el “estado 51” de Estados Unidos. Estas declaraciones provocaron una reacción nacionalista en gran parte del electorado, lo que favoreció a los liberales.
En su discurso de victoria, Mark Carney destacó la necesidad de unidad nacional ante amenazas externas. Aseguró que Canadá no permitirá que potencias extranjeras intenten influir en sus decisiones internas.
“Estados Unidos quiere nuestra tierra, nuestros recursos, nuestro país. Eso nunca sucederá”, advirtió Carney.
También afirmó que la relación bilateral con Estados Unidos, estable desde la Segunda Guerra Mundial, ha cambiado radicalmente, y que ahora se deben proteger los intereses canadienses con mayor firmeza.
Participación histórica y cambio de rumbo
Más de 7.3 millones de canadienses votaron anticipadamente, una cifra récord. Muchos electores afirmaron que los comentarios de Trump y el tono agresivo de Poilievre los motivaron a apoyar a los liberales.
El propio Poilievre, al reconocer su derrota, prometió seguir luchando por sus ideas, aunque aceptó que el resultado obligará a una profunda reflexión dentro del Partido Conservador.
Resultados y posibles alianzas
Aunque los liberales obtuvieron más escaños que los conservadores, aún no está claro si alcanzarán la mayoría absoluta (172 de 343 escaños). En caso contrario, Carney podría necesitar el apoyo del Bloc Québécois, un partido separatista de Quebec, para gobernar.
El Partido Nuevo Demócrata, que había respaldado a los liberales en el mandato anterior, perdió fuerza y su líder Jagmeet Singh anunció su renuncia tras ocho años al frente del partido.
Propuestas del nuevo gobierno
Durante la campaña, Carney se comprometió a:
- Usar los ingresos generados por aranceles de represalia contra productos estadounidenses para apoyar a trabajadores afectados
- Mantener el programa de atención dental
- Reducir impuestos a la clase media
- Regular los niveles de inmigración
- Aumentar el presupuesto de la emisora pública CBC
Expertos advierten que, sin una mayoría clara, el nuevo gobierno enfrentará desafíos para avanzar su agenda legislativa.




