La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha puesto bajo la lupa a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), congelando al menos dos de sus cuentas bancarias. Este inusual movimiento financiero tiene su origen en presuntas irregularidades detectadas en las cuentas de Luis Arturo González Nava, secretario administrativo de la Facultad de Medicina de la UNAM, encargado de supervisar los ingresos y recursos asignados a dicha entidad.
En respuesta a esta medida, la UNAM ha presentado un juicio de amparo a través de su representante legal, Jesús Alfredo Armendáriz. El juicio se dirige contra la UIF, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), y el banco Santander, entidad donde se abrieron las cuentas en cuestión. La universidad alega falta de notificación por parte de la UIF y la CNBV sobre el bloqueo de las cuentas, señalando que fue el banco Santander quien informó sobre la situación basándose en un oficio de la CNBV. Además, la UNAM argumenta que el bloqueo carece de fundamentos, calificándolo como un acto inconstitucional.
El caso ahora reposa en manos de un juez de la Ciudad de México, quien deberá determinar la validez del bloqueo de cuentas y discernir si existen posibles actos de corrupción en el ámbito administrativo de la universidad. Se espera que la resolución se emita en los próximos días.
Cabe destacar que, a fines de enero, la Facultad de Medicina de la UNAM anunció la designación de su nueva directora, Ana Carolina Sepúlveda, para el periodo 2024-2028, convirtiéndose en la primera mujer en asumir este cargo. Hasta el momento, la facultad no ha emitido comentarios al respecto de la situación financiera.

