- La automotriz coreana ya paga aranceles por exportar a Estados Unidos, pero continúa con su producción normal
- No habrá incremento en precios en México; el impacto se concentrará en el mercado estadounidense
- Invierten en ampliación de su centro de entrenamiento y remodelación de agencias en el país
KIA México confirmó que, aunque ya comenzó a pagar aranceles por exportar vehículos a Estados Unidos, sus operaciones en el país continúan sin cambios y no hay afectaciones inmediatas a su plan de negocios.
Horacio Chávez, director general de la automotriz en México, explicó que la producción en su planta de Pesquería, Nuevo León, se mantiene con normalidad. Detalló que, si bien los aranceles podrían tener efectos si se prolongan en el tiempo, por ahora no hay alteraciones en su estrategia.
“No ha habido ninguna afectación en nuestro plan de producción ni de exportación. Seguimos trabajando con normalidad”, aseguró. Aunque no precisó el porcentaje de arancel aplicado, señaló que están revisando el contenido regional de los vehículos para evaluar posibles reembolsos retroactivos.
En cuanto a los precios, Chávez aclaró que no se espera ningún ajuste en el mercado mexicano. “No vemos por qué tendría que haber cambios en México. El arancel se paga en Estados Unidos, y será allá donde se decida si se absorbe el costo o se traslada al consumidor”, explicó.
El modelo K4, ensamblado exclusivamente en México, representa una parte clave de su producción. De las 280 mil unidades que la marca planea exportar este año, cerca del 60% corresponde a este modelo, que se envía a 66 países, incluido Estados Unidos, su principal destino.
KIA también anunció una inversión de 2 millones de dólares para ampliar su centro de entrenamiento, que cuadruplicará su capacidad e integrará nueva tecnología. Además, su red de distribuidores concluirá este año un proceso de modernización que involucra una inversión promedio de más de 15 millones de pesos por agencia.
En 2024, la automotriz invirtió 150 millones de dólares en la adecuación de su planta para la producción del K3 y el K4. También busca incrementar las ventas mensuales de su SUV Sportage, cuya nueva versión con motor 2.5 litros y versión híbrida apunta a duplicar su demanda en el mercado nacional.
Pese a los cambios comerciales, Chávez destacó que KIA cuenta con una estructura global flexible, con plantas en Corea, China, India, Europa y América, lo que le permite ajustar su producción internacional si fuera necesario.





