- El cantante canadiense se pronunció ante la creciente especulación sobre un posible abuso por parte del productor Sean “Diddy” Combs.
- Un representante de Bieber desmintió las versiones y pidió enfocarse en las verdaderas víctimas.
- Diddy enfrenta un juicio por tráfico sexual y otros delitos cometidos entre 2004 y 2024.
Justin Bieber rompió el silencio tras la ola de especulaciones en redes sociales que lo vinculaban como posible víctima del productor Sean “Diddy” Combs, actualmente procesado en Nueva York por cargos federales relacionados con tráfico sexual.
En declaraciones proporcionadas a TMZ, un vocero del cantante aseguró: “Aunque Justin no está entre las víctimas de Sean Combs, hay individuos a los que perjudicó verdaderamente”. Añadió además que: “Desviar la atención de esta realidad desvía la atención de la justicia que estas víctimas merecen por derecho”.
Las sospechas surgieron luego de que resurgieran antiguos videos de colaboraciones entre Bieber y Diddy, grabados hace aproximadamente 15 años, cuando el cantante aún era menor de edad. Algunos clips incluían frases ambiguas que provocaron interpretaciones polémicas en el contexto actual del caso.
Sin vínculo directo más allá de lo mediático
Fuentes cercanas a Bieber indicaron que aquellas apariciones públicas fueron “actuadas” y que no existió ninguna relación personal estrecha entre el cantante y Diddy, más allá de una amistad con los hijos del productor. Afirmaron también que Diddy nunca abusó de Justin, ni sexual ni físicamente.
En una entrevista de 2011 en Jimmy Kimmel Live!, Diddy comentó: “Bieber sabe que no debe hablar sobre las cosas que hace con Big Brother Puff en la televisión nacional”, lo que en su momento fue visto como una broma, pero que ha sido reinterpretado por los usuarios en redes sociales tras los cargos actuales.
En otro video de 2009, grabado cuando Bieber tenía 15 años, Diddy prometía: “En cuanto cumplas 16, voy a dejar que manejes este coche”. Luego añadió: “Durante las próximas 48 horas, estará conmigo y nos volveremos locos”.
Un juicio de alto perfil
Mientras tanto, el juicio contra Combs continúa desarrollándose. El pasado jueves, Casandra “Cassie” Ventura, expareja del productor, fue interrogada por la defensa tras ofrecer un fuerte testimonio en el que lo acusó de violación, chantaje, abuso sexual y violencia física.
Durante el juicio se presentaron mensajes de texto explícitos entre ambos, en los que planeaban lo que llamaban “freak offs”, fiestas sexuales que, según Ventura, derivaron en agresiones. En una de esas ocasiones, en 2016, las cámaras de seguridad del hotel InterContinental de Los Ángeles captaron a Diddy golpeándola y pateándola, imágenes que fueron difundidas públicamente el año pasado.
Ventura afirmó que participó en esos eventos por temor a represalias o a que el rapero difundiera grabaciones comprometedoras. Dijo que esos encuentros implicaban que tuviera relaciones sexuales con otros hombres bajo la dirección de Combs, a menudo acompañados por el consumo de drogas.
Sean “Diddy” Combs enfrenta cargos de tráfico sexual, transporte con fines de prostitución y conspiración criminal, por presuntos delitos cometidos entre 2004 y 2024. Fue arrestado en septiembre de 2024 y niega todas las acusaciones en su contra.





