El Inter de Milán se proclamó campeón de la Supercopa de Italia por octava vez en su historia, al vencer 1-0 al Nápoles en la final disputada en el Estadio Al-Awwal Park de Riad, Arabia Saudita. El único gol del encuentro fue anotado por Lautaro Martínez después del minuto 90, en un partido que se vio marcado por la expulsión de Giuliano Simeone, dejando al Napoli con diez jugadores.
El conjunto neroazzurro, que ganó la Supercopa por tercera vez consecutiva, demostró su dominio en la competición y se llevó la victoria en un enfrentamiento reñido, con escasas oportunidades de gol. La expulsión de Simeone resultó ser un factor determinante en el desarrollo del partido.
A pesar de ser el actual campeón de la Serie A, el Napoli se vio superado por el Inter de Milán, que evidenció un mejor momento futbolístico. El equipo neroazzurro se encuentra en una posición sólida, marcando su presencia como subcampeón de Europa.
El encuentro estuvo marcado por la falta de ocasiones de gol, destacando el remate de Dimarco en la primera mitad y la oportunidad de Kvaratskhelia para el Napoli al inicio de la segunda mitad. La ausencia de Victor Osimhen, quien participa en la Copa África, se hizo notar en las filas del Napoli.
El gol de la victoria llegó en el minuto 91, cuando Pavard asistió a Lautaro Martínez para cerrar el marcador a favor del Inter de Milán. La conquista de la Supercopa consolida al Inter como uno de los equipos más exitosos en la historia de esta competición, ubicándose como el segundo máximo ganador, detrás de la Juventus.



