Industrias Tajín, con sede en Tala, Jalisco, se ha convertido en la primera empresa del sector alimenticio en México en recibir la certificación LEED Oro (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental). Este reconocimiento destaca su compromiso con el cuidado del medio ambiente.
Desde su inauguración hace dos años, la planta ha aumentado su producción en un 80%. Además, cumple con altos estándares en el uso de agua, energía y materiales sostenibles.
Aldo Fernández Castillo, director general de Productos Tajín, mencionó que la planta no solo es un modelo de producción, sino también de sustentabilidad. “Queremos ser un ejemplo de cómo equilibrar el éxito empresarial y la protección del medio ambiente”, comentó.
Eficiencia y sostenibilidad
La planta cumple con criterios estrictos en áreas como eficiencia energética, consumo de agua y gestión de residuos. Por ejemplo, usa un sistema que convierte aguas residuales en agua para riego y consume un 30% menos energía que otras plantas similares.
Durante su construcción, se recicló el 75% de los residuos generados. Además, la planta cuenta con paneles solares que ayudan a reducir el consumo energético en un 15%.

Centro de Investigación
Industrias Tajín también tiene un Centro de Investigación y Campo Experimental (CICE) en Tala. Este es el único centro privado en el mundo dedicado al estudio del chile, con el objetivo de desarrollar cultivos más resistentes y productivos.
Con exportaciones a 65 países, Tajín es una de las marcas mexicanas más importantes. Su planta produce 50,000 toneladas de productos al año y tiene 600 empleados, de los cuales el 70% son mujeres. También se planea abrir la planta como destino turístico para quienes quieran aprender sobre la producción de este famoso ingrediente mexicano.


