Este lunes, Iberdrola ha confirmado la culminación de la venta de 13 plantas eléctricas al Gobierno mexicano por un monto total de 6,200 millones de dólares. La operación, que representa el 55% del negocio de Iberdrola en México, ha sido anunciada mediante un comunicado dirigido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España.
La transacción, que venía gestándose durante varios meses, fue autorizada por el organismo antimonopolio de México, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), después de imponer ciertas condiciones para garantizar la competencia y evitar conflictos de interés. Iberdrola ha cumplido con todas las condiciones acordadas entre las partes, logrando así la culminación exitosa de la venta.
La desinversión de Iberdrola implica la transferencia del 55% de su negocio en México al Gobierno mexicano. Según la empresa, esta acción se enmarca en su estrategia de contribuir al cumplimiento de sus compromisos de descarbonización. Tras la operación, Iberdrola retendrá 15 plantas, manteniendo su actividad con clientes privados y su cartera de proyectos renovables en México.
El Gobierno mexicano, liderado por Andrés Manuel López Obrador, ha destacado que esta adquisición le devuelve al Estado el liderazgo en la generación de energía eléctrica, ya que ahora posee el 51% de participación en las 13 plantas. El Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) es el comprador mayoritario, utilizando Mexican Infrastructure Partners (MIP) como vehículo financiero.
Para obtener la autorización de la Cofece, se establecieron condiciones, entre las cuales destaca la operación independiente de las plantas de generación, evitando así interferencias estatales. Además, se exige al operador evitar intercambios de información sensible o estratégica entre competidores.
El subsecretario de Hacienda de México, Gabriel Yorio, confirmó la emisión del pago a Iberdrola por el monto total pactado. Detalló que la transacción se financió mediante una combinación de deuda y capital, involucrando a bancos de desarrollo y comerciales, así como inversionistas institucionales.




