- Se fusionan autorizaciones y se eliminan trámites duplicados
- Se reducen tiempos de respuesta y se amplía la vigencia de resoluciones
- Avanza la digitalización de servicios para entidades financieras
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunció un conjunto de acciones para simplificar y digitalizar los trámites que se realizan ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con el objetivo de fortalecer la mejora regulatoria y hacer más eficientes los procesos del sistema financiero.
Las medidas se enmarcan en el Modelo Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos, cuyo propósito es reducir costos administrativos, eliminar cargas innecesarias y facilitar el acceso a servicios mediante herramientas digitales.
Fusión de autorizaciones y menos tiempos de espera
La CNBV llevó a cabo la fusión de diversos trámites relacionados con autorizaciones de registros contables especiales y criterios contables especiales. Esta medida beneficia a un amplio conjunto de entidades, entre ellas casas de bolsa, instituciones de crédito, fondos de inversión, sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, uniones de crédito, casas de cambio y organismos de fomento.
Además, se establecieron plazos de respuesta menores a los máximos previstos en la normatividad, con el fin de agilizar la resolución de solicitudes y dar mayor certidumbre a las entidades supervisadas.
Digitalización y eliminación de trámites redundantes
Como parte de la simplificación, se eliminaron registros y procedimientos que ya se atienden mediante el Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (SIPOT). También se suprimieron trámites vinculados con la apertura de cuentas y subcuentas en estados financieros, al considerarse procesos redundantes.
Asimismo, se retiraron del inventario del Portal Ciudadano Único de Trámites y Servicios aquellas solicitudes que se gestionan completamente en plataformas digitales.
Impacto en la regulación financiera
La SHCP destacó que estas acciones buscan mejorar la eficiencia regulatoria, facilitar el cumplimiento normativo y modernizar la interacción entre autoridades y entidades financieras, sin afectar las funciones de supervisión y control.
Con esta estrategia, el gobierno federal apunta a un sistema financiero más ágil, con procesos claros, digitales y menos burocráticos.




