- Tres cateos permitieron ubicar sitios usados para fabricar drogas sintéticas.
- Se aseguraron más de dos mil costales con sustancias químicas y una pipa con siete mil litros de hidrocarburo.
- Los inmuebles quedaron bajo resguardo del Ministerio Público federal.
Cateos en Durango
Autoridades federales llevaron a cabo un operativo en el municipio de Durango que derivó en el decomiso de más de dos mil costales con precursores químicos y una pipa cargada con siete mil litros de hidrocarburo. Las acciones fueron encabezadas por la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la FGR, con apoyo de la Sedena, la Semar, la Guardia Nacional y la SSPC.
Materiales decomisados
Durante los cateos, las fuerzas federales hallaron cerca de 300 tambos y bidones con solventes, thinner y ácido clorhídrico; 95 bidones con cloro, amoniaco y formol; 25 paquetes con marihuana; 10 costales grandes con otro precursor químico, además de los dos mil costales con una sustancia granulada utilizada en la elaboración de drogas sintéticas.
Investigación y aseguramiento
El operativo se realizó tras trabajos de inteligencia y vigilancia que permitieron detectar tres inmuebles usados como bodegas y laboratorios clandestinos. Con esa información, las autoridades solicitaron a un juez las órdenes de cateo, las cuales fueron ejecutadas de forma coordinada. Todo lo incautado fue entregado al Ministerio Público, mientras que los predios quedaron sellados y bajo custodia ministerial.
Estrategia contra el narcotráfico
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, señaló que este aseguramiento forma parte del plan nacional para debilitar las estructuras financieras del crimen organizado y detener la producción de drogas sintéticas en el país. Reafirmó que el trabajo conjunto de las instituciones del Gabinete de Seguridad es clave para frenar este tipo de operaciones ilícitas.
Continuidad de los operativos
El decomiso en Durango se suma a las acciones recientes en otros estados donde se han desmantelado laboratorios clandestinos y asegurado grandes cantidades de sustancias químicas, como parte de la estrategia federal para contener la expansión del narcotráfico y sus fuentes de financiamiento.



