• Marco Rubio afirmó que Washington definirá en los próximos días si continúa en las negociaciones
• Las conversaciones avanzan en paralelo a un acuerdo de cooperación minera entre EE. UU. y Ucrania
• Pese al diálogo, continúan los ataques rusos contra civiles en ciudades ucranianas
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que su país podría retirarse del proceso de negociación para alcanzar un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania si no se registran avances concretos en los próximos días.
En declaraciones desde París, tras una reunión con funcionarios europeos y ucranianos, Rubio afirmó que Washington está por tomar una decisión definitiva. “Estamos llegando a un punto en el que debemos decidir si esto es siquiera posible o no. Si no lo es, simplemente daremos vuelta a la página”, dijo.
Marco Rubio remarcó que, aunque Estados Unidos ha impulsado las conversaciones, el conflicto no es prioritario para su país. “No es nuestra guerra. Tenemos otras prioridades en las que centrarnos”, añadió. La próxima semana se llevará a cabo una nueva ronda de diálogo en Londres, que podría ser determinante para el futuro de la participación estadounidense.

Paralelamente, Washington y Kiev avanzan en un acuerdo sobre minerales estratégicos, vinculado al proceso de paz y al interés del presidente Donald Trump de recuperar parte de la asistencia militar enviada a Ucrania desde 2022. La ministra ucraniana de Economía, Yuliia Svyrydenko, confirmó la firma de un memorando de entendimiento con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, que abriría la puerta a futuras inversiones y modernización de infraestructura.
Pese a los esfuerzos diplomáticos, los ataques rusos continúan. En las últimas horas, la ciudad de Járkiv fue blanco de municiones de racimo, dejando un saldo de una persona muerta y 98 heridas, incluidos seis menores. En Sumy, un dron impactó una panadería, causando una muerte y lesiones a un trabajador, apenas días después de un ataque que dejó 34 fallecidos durante las celebraciones del Domingo de Ramos.
El Kremlin, por su parte, confirmó que mantiene conversaciones “complejas” con Estados Unidos, aunque no hay prevista una reunión entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin. Moscú ha condicionado cualquier alto al fuego al cese del suministro de armas occidentales a Ucrania y al fin del reclutamiento militar, exigencias que Kiev ha rechazado.
Aunque en marzo ambas partes aceptaron un alto al fuego provisional de 30 días, este ya expiró sin que se renovara, y las acusaciones de incumplimientos mutuos surgieron casi de inmediato.
Rubio destacó que, pese a las diferencias, considera que las últimas reuniones fueron constructivas. Además, reconoció el papel activo de países como el Reino Unido, Francia y Alemania en la búsqueda de una solución al conflicto, que continúa siendo uno de los desafíos de seguridad más importantes en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.


