Durante su reunión anual con el cuerpo diplomático ante la Santa Sede, el Papa Francisco expresó su consideración negativa hacia la maternidad subrogada, calificándola de “deplorable” y solicitando un compromiso internacional para su prohibición universal. En su tradicional discurso de comienzos de año, el pontífice también hizo hincapié en su crítica hacia “la teoría de género”, la cual describió como “extremadamente peligrosa”.
En sus declaraciones, el Papa Francisco manifestó su desaprobación hacia la maternidad subrogada, a la que catalogó como una “comercialización del cuerpo humano”, considerándola una práctica que “ofende gravemente la dignidad de la mujer y del niño” al basarse en la explotación de la situación de necesidad material de la madre. Asimismo, instó a la comunidad internacional a comprometerse en la prohibición global de esta técnica de procreación médicamente asistida.
La postura de la Iglesia católica respecto a la gestación subrogada, también conocida como “vientre de alquiler”, ha sido consistente en su oposición. El Papa ya había expresado su calificación de esta práctica como “inhumana” en junio de 2022. Cabe mencionar que la gestación subrogada, permitida en pocos países del mundo, se lleva a cabo de manera “altruista” en la mayoría de los casos, sin compensación financiera para la gestante. Sin embargo, en algunos estados de Estados Unidos, se autoriza la gestación subrogada comercial.
“Un hijo es siempre un don y nunca el objeto de un contrato. Por ello, hago un llamamiento para que la comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente esta práctica”, enfatizó el Papa Francisco, destacando la importancia de preservar y proteger la vida humana en cada etapa de su existencia.
Además de abordar la temática de la maternidad subrogada, el pontífice también expresó su fuerte desacuerdo con “la teoría de género”, la cual consideró “extremadamente peligrosa”. Criticó los intentos de introducir nuevos derechos que, según él, no son completamente compatibles con los derechos originales y que han resultado en “colonizaciones ideológicas”. En este contexto, la teoría de género ocupó un lugar central en sus críticas, ya que, según él, busca igualar a todos al borrar las diferencias, generando divisiones en lugar de fomentar la paz entre los Estados.



