• México busca estabilidad arancelaria antes de revisar el T-MEC en 2026
• Ebrard asegura que el país ya respondió a las demandas de Estados Unidos
• Anuncia viaje a Arizona para fortalecer cooperación en semiconductores
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México ya cumplió con las principales exigencias de Estados Unidos en temas como migración, seguridad y control del tráfico de fentanilo. Ahora, dijo, el país requiere certeza en materia comercial rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para 2026.
“México ya hizo lo que le correspondía en migración. Hay avances importantes en los aseguramientos de fentanilo en la frontera sur de EU, lo cual demuestra el esfuerzo del gobierno mexicano. Hemos cumplido”, declaró Ebrard tras firmar un convenio para renovar la industria minera nacional.
Subrayó que el objetivo es alcanzar un acuerdo en 2025 que garantice estabilidad en tarifas y reglas comerciales antes de iniciar las negociaciones formales del tratado. “Queremos certeza, porque ya hicimos lo que se nos pidió”, apuntó.
Como parte de la agenda económica, Ebrard informó que el próximo 24 de junio viajará a Arizona con representantes de todos los estados del país para abordar el tema de semiconductores. Explicó que esta entidad estadounidense es clave en la estrategia industrial de Norteamérica y que la reunión será de gran relevancia.
Durante su participación, el funcionario también destacó que México espera un aumento significativo en inversión extranjera, gracias a su integración económica con Estados Unidos y Canadá. “Tenemos que producir y transformar nuestros recursos para reducir la dependencia del exterior y fortalecer a nuestras empresas”, indicó.
El contexto de estas declaraciones ocurre en medio de una relación bilateral marcada por tensiones. Tras regresar a la presidencia de Estados Unidos en enero pasado, Donald Trump advirtió que impondría aranceles si México y Canadá no controlaban los flujos migratorios y el tráfico de fentanilo. En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó el despliegue de miles de elementos de la Guardia Nacional en las fronteras.
A esto se sumó una acusación por parte de la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Kristi Noem, quien señaló a Sheinbaum de incitar protestas en Los Ángeles. La mandataria mexicana rechazó dicha versión, calificándola como “absolutamente falsa”.
Finalmente, la primera reunión entre Trump y Sheinbaum en el marco del G7 fue sustituida por una llamada telefónica, debido al agravamiento del conflicto en Medio Oriente.




