La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Energía Mayakan han anunciado el inicio de la construcción del gasoducto Ampliación Energía Mayakan, con el objetivo de satisfacer la creciente demanda de gas natural en la Península de Yucatán.

El proyecto, que implica una inversión de 2,000 millones de dólares, se concreta tras años de espera y ante un alto déficit de gas natural en la región. Según el documento publicado el 12 de junio, el gasoducto duplicará la capacidad de transporte de gas natural en la región, transportando 567 millones de pies cúbicos diarios a través de 700 kilómetros de ducto, pasando por los estados de Campeche, Chiapas, Tabasco y Yucatán.
Además, se prevé la creación de más de 4,000 empleos directos e indirectos y la generación de 275 obras de infraestructura social.
Importancia del proyecto
Felisa Ros, Country Manager de ENGIE México, destacó la relevancia del proyecto para atender la demanda energética del sureste de México, una región que carecía de capacidad de abasto de gas natural.
“El arranque de las obras permitirá dar continuidad a los planes de desarrollo energético de los cuatro estados por donde pasará el gasoducto; lo que significará la consolidación de la transformación social y de desarrollo económico para miles de familias”, dijo Ros en representación de ENGIE.
Manuel Bartlett, director general de la CFE, subrayó que esta obra forma parte del plan de desarrollo del sur-sureste del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), región prioritaria del sexenio.
“Es la hora del sureste. Es la hora de esta península (…) esta península va a crecer con un gran desafío para lograr su desarrollo sólido y a futuro tener una sociedad industrial”, afirmó Bartlett.
También mencionó que la obra incluirá la construcción de 30 nuevas centrales eléctricas, dos de ellas en Yucatán.
Necesidad de mayor infraestructura
El anuncio de esta obra se da después de que la calificadora Fitch Ratings indicara que la calificación de la CFE está en riesgo de disminución debido a la urgente necesidad de infraestructura para el almacenamiento y transporte de gas natural. Esta alta dependencia del país de las importaciones y de la energía generada a partir de esta fuente es un factor de vulnerabilidad.
“La dependencia del país del gas natural para más del 60% de su capacidad instalada de energía lo hace vulnerable a escaseces y fluctuaciones en los precios del gas natural y los tipos de cambio”, señaló Fitch Ratings el 11 de mayo.




