Crecimiento estancado
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) mantuvo su proyección de crecimiento económico para México en apenas 0.3% para 2025, el mismo nivel previsto en abril. Esta cifra refleja una fuerte desaceleración frente al 3.4% registrado en 2023 y el 1.4% estimado para 2024. De confirmarse, sería el tercer año consecutivo de bajo crecimiento para México, ubicándolo como uno de los países con peor desempeño en la región, solo por encima de Cuba (-1.5%) y Haití (-2.3%).
Principales causas del debilitamiento económico
La CEPAL identificó varios factores que explican la proyección de estancamiento para la economía mexicana: caída en la inversión, relacionada con la incertidumbre generada por nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos; desaceleración en el envío de remesas, que afecta el ingreso de millones de hogares; menor crecimiento en Estados Unidos, principal socio comercial de México; pérdida de empleos en la industria manufacturera, lo que reduce el dinamismo interno; y debilidad del consumo doméstico desde finales de 2024.
Impacto en familias y consumo
Las remesas representan el 3.5% del PIB mexicano y son una fuente clave de ingreso para millones de familias, especialmente las más pobres. Su caída afectará directamente el consumo interno y la actividad comercial en zonas receptoras. Además, el consumo privado se ve limitado por la baja creación de empleo, el acceso restringido al crédito y la pérdida de confianza de los hogares.
México seguirá rezagado en 2026
Para el año siguiente, 2026, la CEPAL estima que el crecimiento del PIB mexicano será de solo 1%, muy por debajo del promedio regional proyectado en 2.3%. En ese año, México se mantendría entre los países con menor expansión económica junto a Bolivia (1.1%), Cuba (0.1%) y Haití (-1%).
Panorama regional complicado
El reporte económico de la CEPAL señala que América Latina y el Caribe enfrentan un entorno difícil, con bajo crecimiento, inflación persistente y escaso margen fiscal para enfrentar choques externos. En promedio, los gobiernos de la región solo lograrán ingresos equivalentes al 18.7% del PIB, mientras el gasto se mantendrá en 21.8% del PIB, sin espacio suficiente para políticas expansivas. En el caso de Centroamérica y México, la estimación regional es de apenas 1% de crecimiento en 2025, arrastrados por la debilidad de la demanda externa, especialmente la proveniente de Estados Unidos.
Conclusión: riesgo de una nueva década perdida
La CEPAL advierte que si la región no logra revertir esta tendencia de bajo crecimiento y escasa inversión, podría entrar en una tercera década perdida, similar a las crisis vividas en los años ochenta y la primera mitad de los 2000.




