- Bolsonaro deberá usar tobillera electrónica y cumplir arresto domiciliario parcial
- Se le prohíbe el uso de redes sociales y contacto con diplomáticos o coacusados
- La Corte Suprema advierte que violar las medidas cautelares implicará prisión inmediata
Medidas cautelares por intento de golpe
La Corte Suprema de Brasil impuso cinco nuevas medidas cautelares contra el expresidente Jair Bolsonaro, en el marco del proceso judicial por su presunta participación en un complot golpista tras las elecciones de 2022. Las restricciones se basan en indicios de coacción a la justicia, obstrucción del proceso y acciones que comprometen la soberanía nacional, como sus maniobras para buscar sanciones internacionales contra su propio país.
Tobillera electrónica y arresto domiciliario parcial
Como parte de las medidas, la Policía Federal colocó a Bolsonaro una tobillera electrónica para su monitoreo permanente. Además, deberá permanecer en su domicilio entre las 19:00 y las 06:00 horas los días hábiles, y cumplir arresto domiciliario completo durante fines de semana y feriados. Las autoridades detectaron riesgo de fuga, lo que motivó el refuerzo de vigilancia.
Sin redes sociales ni contacto con aliados
Bolsonaro no podrá utilizar redes sociales, ni siquiera a través de terceros. Esta medida busca evitar que interfiera con la causa judicial a través de publicaciones o mensajes públicos. También se le prohibió comunicarse con otros imputados en el caso, incluido su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, quien ha promovido sanciones contra Brasil desde Estados Unidos.
Restricción de contacto diplomático
Otra de las medidas impide que Bolsonaro mantenga cualquier tipo de contacto con embajadores o representantes de gobiernos extranjeros. Las autoridades buscan evitar que use relaciones diplomáticas para influir en el proceso o facilitar una eventual evasión de la justicia.
Prohibición de acercarse a embajadas
Finalmente, el exmandatario deberá mantenerse a más de 200 metros de cualquier sede diplomática. Esto luego de que en 2024 se alojara por dos días en la Embajada de Hungría en Brasilia, poco después de que le fuera retirado el pasaporte. Aunque ese acto no violó medidas previas, el Supremo advirtió que cualquier nueva infracción implicará su arresto inmediato.



