- La economía mundial crecerá solo 2.3% en 2025, estima el organismo
- México tendría un avance mínimo de 0.2% por impacto de aranceles y menor consumo
- Argentina crecerá 5.5% gracias a exportaciones y reformas económicas
Proyección global a la baja
El Banco Mundial redujo su estimación de crecimiento económico mundial para 2025 a 2.3%, frente al 2.7% previsto inicialmente. Aunque no anticipa una recesión, advierte que esta década podría ser la de menor crecimiento promedio desde 1960.
Estados Unidos se enfría
Se espera que la economía de EE. UU. crezca 1.4% en 2025, la mitad de lo registrado en 2024 (2.8%). El organismo atribuye la desaceleración al aumento de barreras comerciales.
Latinoamérica enfrenta un entorno adverso
América Latina y el Caribe crecerán 2.5% en 2026, pero en 2025 enfrentarán una baja generalizada por menor demanda externa, caída en precios de materias primas y tasas de interés elevadas.
México, con fuerte desaceleración
México crecerá apenas 0.2% este año, por debajo del 1.5% previsto para 2026. El Banco Mundial señala que los aranceles del 25% impuestos por EE. UU. a productos fuera del T-MEC y el bajo consumo interno han debilitado la economía.
Argentina lidera la recuperación regional
Tras dos años de recesión, Argentina crecerá 5.5% en 2025 y 4.5% en 2026. La recuperación será impulsada por el agro, la energía, la minería y reformas económicas que fortalecen la confianza.
Brasil modera su ritmo
Brasil crecerá 2.4% en 2025, por debajo del 3.4% registrado en 2024. La menor inversión y el consumo débil explican la desaceleración.
Panorama por país en 2025
Colombia crecerá 2.5%, Chile 2.1%, Perú 2.9%, Bolivia 1.2%, Costa Rica y Panamá 3.5%, República Dominicana 4%, Guatemala 3.5%, Nicaragua 3.4%, Paraguay 3.7%, Uruguay 2.3%, El Salvador 2.2%, Honduras 2.8% y Ecuador 1.9%.
Riesgos y presiones inflacionarias
El Banco Mundial advierte que la inflación seguirá elevada en varios países, con poco margen para reducir tasas. También prevé riesgos si se desacelera el crecimiento en EE. UU. o China, o si caen las remesas, que en algunos países centroamericanos representan hasta el 20% del PIB.





