Israel llevó a cabo un ataque aéreo en el sur de la Franja de Gaza que ha dejado un saldo inicial de 71 muertos y al menos 289 heridos, informó el Ministerio de Salud en Gaza. El objetivo principal del ataque, según un funcionario israelí que pidió no ser identificado, era Mohammed Deif, líder del ala militar del grupo armado palestino Hamás. Deif ha sido durante mucho tiempo un objetivo de alto valor para Israel, habiendo sobrevivido a múltiples intentos de asesinato en el pasado.
El funcionario también mencionó a Rafa Salama como otro posible objetivo del ataque, aunque no se dieron detalles sobre su estado tras el bombardeo.
En respuesta a las afirmaciones de Israel, Hamás negó rotundamente que sus líderes hubieran sido alcanzados por el ataque, calificando las declaraciones como falsas en una publicación en redes sociales.

Según el Ministerio de Salud en Gaza, la mayoría de las víctimas fueron trasladadas al Hospital Nasser, donde periodistas de The Associated Press contabilizaron más de 40 cuerpos. Las imágenes del incidente mostraban tiendas de campaña ennegrecidas y vehículos incendiados, mientras los equipos de emergencia y los palestinos desplazados buscaban sobrevivientes entre los escombros.
El ataque israelí tuvo lugar en la zona de Muwasi, designada como área humanitaria por Israel, que se extiende desde el norte de Rafah hasta Jan Yunis. Esta área ha servido como refugio para cientos de miles de palestinos desplazados que buscan protección, principalmente en tiendas de campaña improvisadas.
La escalada de violencia comenzó después de que Hamás lanzara un ataque el 7 de octubre en el sur de Israel, que resultó en la muerte de aproximadamente 1200 personas, en su mayoría civiles, y el secuestro de alrededor de 250 más. Desde entonces, las operaciones terrestres y los bombardeos israelíes han cobrado la vida de más de 38,300 personas en Gaza y han dejado más de 88,000 heridos, según el Ministerio de Salud local. Esta situación ha exacerbado el desplazamiento masivo y la crisis humanitaria en la región, afectando a más del 80% de la población de Gaza con hambruna generalizada y una grave escasez de recursos básicos.


